“Tiene que haber mucho más justicia tributaria. Que se acaben las vacaciones fiscales para los multimillonarios. Y que avance el 1 % para los más ricos. Hay que estar más cerca del pasajero 33. Y no hay que estar tan feliz por las palmaditas del FMI, porque el que va a estar siempre al costado del fogón sosteniendo las luchas es el movimiento sindical, no el Fondo Monetario”, afirmó el dirigente del PIT-CNT Sergio Sommaruga durante el acto por el paro general parcial realizado este martes.
La central sindical cuestionó las políticas de ajuste y las recetas de los organismos internacionales de crédito, y reclamó una reforma laboral, una reforma tributaria de segunda generación y una Estrategia Nacional de Desarrollo.
Entre los principales planteos estuvieron la reducción de la jornada laboral, el aumento de los salarios sumergidos, la defensa de la negociación colectiva y los Consejos de Salarios, una mayor progresividad tributaria y el fortalecimiento de las empresas públicas.
También hubo cuestionamientos a las exoneraciones al capital, a las AFAP y al rumbo de la seguridad social, además de reclamos por empleo de calidad y una mayor participación de los trabajadores en las decisiones económicas.
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Sommaruga: reforma laboral y reforma tributaria
El dirigente del PIT-CNT Sergio Sommaruga planteó tres “ideas fuerza”. En materia laboral, reclamó avanzar hacia la reducción de la jornada de trabajo, una mayor protección frente a la precarización y las tercerizaciones, capacitación permanente ante los cambios tecnológicos, políticas de inclusión laboral para jóvenes, mujeres y otros colectivos, y un aumento general de salarios, especialmente para quienes perciben salarios sumergidos.
“Se trabaja para vivir, no se vive para trabajar”, afirmó Sommaruga al defender la reducción del tiempo de trabajo. También advirtió que “no se puede estar trabajando para ser pobre” y reclamó una política de recuperación de los salarios más bajos.
Como segunda propuesta, planteó una reforma tributaria de segunda generación para reducir la desigualdad y aumentar la progresividad del sistema. Entre sus planteos incluyó combatir la evasión y la elusión fiscal, revisar las exoneraciones al capital, avanzar sobre el 1 % más rico e incorporar una denominada “fiscalidad robótica” para gravar la incorporación de tecnología y contribuir al financiamiento de la seguridad social.
En ese marco, cuestionó los beneficios tributarios del régimen de vivienda promovida vinculados a propiedades en manos de inversores argentinos. “Está bien que haya 8.000 apartamentos, en manos de argentinos que ni siquiera pagan el IRPF por el alquiler? ¿Se justifica eso cuando te dicen que no hay plata?”, preguntó.
También reclamó terminar con “las vacaciones fiscales para los multimillonarios” y cuestionó que los trabajadores soporten una mayor carga tributaria que los sectores de mayores ingresos.
Sommaruga vinculó además la discusión sobre la distribución de la riqueza con el financiamiento de las políticas sociales y sostuvo que la falta de recursos no puede justificarse mientras se mantienen exoneraciones y privilegios fiscales.
Como tercera “idea fuerza”, planteó una Estrategia Nacional de Desarrollo que modifique el modelo económico y coloque al Estado, las empresas públicas y los trabajadores en un papel central. Reclamó utilizar los recursos naturales para generar mayor valor, fortalecer la producción nacional y orientar el desarrollo hacia las necesidades de la población.
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Ford: negociación colectiva, desarrollo nacional y ganancias de la banca privada
El dirigente Martín Ford centró su discurso en la defensa de la negociación colectiva y los Consejos de Salarios, la necesidad de una Estrategia Nacional de Desarrollo y la discusión sobre cómo financiar las políticas públicas.
Ford cuestionó el planteo empresarial contra el sistema de negociación colectiva y reclamó al gobierno que lo defienda. “Acá los Consejos de Salarios se defienden, se luchan y se respetan. Es una conquista de la clase trabajadora organizada”, afirmó.
También cuestionó que el gobierno no haya negociado previamente con el movimiento sindical el proyecto de Rendición de Cuentas. “Negociar no es informar”, sostuvo.
En materia económica, reclamó “audacia”, pero rechazó las recetas de organismos internacionales como el FMI, vinculadas, según dijo, con achicar el Estado, reducir los salarios y contener el gasto.
En cambio, planteó una Estrategia Nacional de Desarrollo basada en empleo de calidad, agregado de valor, conocimiento, ciencia y tecnología, fortalecimiento de las empresas públicas y promoción de la producción nacional.
Ford también rechazó el acuerdo Transpacífico y sostuvo que cualquier acuerdo comercial debe estar subordinado a una estrategia nacional de desarrollo. “Queremos estar en el mundo. Sí, pero bajo estas condiciones”, afirmó.
Sobre el financiamiento de las políticas públicas, cuestionó la eliminación de vacantes en organismos estatales y propuso que el 1 % más rico aporte una sobretasa del 1 % sobre su patrimonio.
También reclamó un mayor aporte de la banca privada. Según sostuvo, durante el semestre la banca internacional obtuvo US$ 320 millones de ganancias “libres”. “La banca internacional debe aportar parte de la rentabilidad. Tiene que volver a la sociedad que la genera”, afirmó.
Finalmente, Ford vinculó la reducción de la jornada laboral con el avance de la tecnología y la inteligencia artificial. Planteó que parte del aumento de productividad generado por esos cambios debe traducirse en mejores salarios, mejores condiciones laborales y más tiempo para la vida personal.
Laura Martínez: críticas al rumbo del diálogo social y reclamos por BPS y AFAP
La dirigente Laura Martínez centró su intervención en la discusión sobre la seguridad social y el diálogo social. Defendió el fortalecimiento del Banco de Previsión Social (BPS) y planteó que el sistema debe sostenerse sobre principios de solidaridad entre generaciones, universalidad, participación y ausencia de lucro.
Entre los avances mencionó la prestación universal a los 60 años, el seguro de pensiones, cambios para trabajadores por cuenta propia y modificaciones en las jubilaciones por incapacidad física. Al mismo tiempo, cuestionó el peso de los actores vinculados a las AFAP y sostuvo que desapareció la propuesta de crear un organismo público que administrara de forma centralizada las cuentas de ahorro individual.
“Los acuerdos en el diálogo social están para cumplirse”, afirmó Martínez, quien sostuvo que el movimiento sindical debe honrar los acuerdos alcanzados, pero también exigir su cumplimiento “en su totalidad”.
“¿Por qué las AFAP siguen cobrando comisiones de dinero de los trabajadores antes de desarrollar inversión alguna?”, preguntó. También cuestionó quién garantizará a los trabajadores el retorno de las inversiones de las AFAP en el exterior.