Después de un mes, el activista ítalo uruguayo Matías Álvarez Rodríguez fue liberado en Libia luego de ser retenido cuando viajaba en un convoy humanitario hacia la Franja de Gaza.
Los activistas de Global Sumud Land habían alertado a fines de mayo que habían perdido contacto con diez de sus participantes en una zona de control en Libia, entre ellos este uruguayo de 29 años.
Las autoridades italianas anunciaron este martes la liberación de dos activistas italianos y la del uruguayo. "Se ha confiado a nuestro cónsul en Bengasi a Matías Álvarez Rodríguez, uruguayo con ciudadanía italiana, a quien hemos seguido y asistido en estos días", escribió el viceprimer ministro italiano Antonio Tajani.
"Gracias a un intenso trabajo diplomático, en coordinación entre el Ministerio de Asuntos Exteriores y Palazzo Chigi, mañana finalmente regresarán a Italia", agregó el jerarca en redes sociales. La Cancillería uruguaya celebró la noticia mediante la misma vía y agradeció a "los servicios diplomáticos de Italia y Uruguay que estuvieron involucrados".
En Libia no hay embajada uruguaya, además Álvarez Rodríguez no había sido capturado por el Estado libio sino por las fuerzas insurgentes que dominan parte del territorio. Desde Cancillería señalaron que las negociaciones fueron muy complejas y se hicieron a través de la Embajada en Egipto solicitando asistencia al Consulado de Italia.
Los integrantes de la misión habían salido el pasado 8 de mayo de Argelia, atravesaron Túnez y el oeste de Libia. En su momento, atribuyeron en sus redes sociales la desaparición de sus compañeros a una posible detención por parte de las autoridades de la ciudad de Bengasi.
El pasado 14 de mayo, se advirtió que no se permitiría el paso de los activistas extranjeros por su territorio tras la decisión de El Cairo de prohibir la entrada terrestre a Egipto, a excepción de los que tengan nacionalidad libia.
Ante este bloqueo, los miembros de la caravana intentaron negociar con las autoridades del este de Libia y coordinar con la Media Luna Roja Libia la entrega de ayuda humanitaria a Gaza, en colaboración con las autoridades egipcias, pero no obtuvieron respuesta de ninguna de las partes.
Frente a este silencio, el convoy —compuesto por 20 autobuses, 10 ambulancias y 50 camiones cargados de suministros, e integrado por más de 500 activistas de distintas nacionalidades— decidió continuar su recorrido hacia la ciudad de Sirte, ubicada en la línea que separa el oeste y el este del país, y donde se reportó la desaparición de sus diez integrantes.