Andrea Amaya, madre del joven que resultó herido en el siniestro de tránsito que tuvo como protagonista al ministro del Interior, Carlos Negro, relató cómo fueron las horas posteriores al choque y la postura del secretario de Estado con la familia.
Según contó en diálogo con Subrayado (Canal 10), el jerarca se comunicó personalmente con ella durante la internación de su hijo. “Le pidió disculpas por el choque y se puso verbalmente a las órdenes conmigo y no mucho más porque se terminaba la hora de visita”, afirmó.
En ese sentido, señaló que el contacto desde la cartera fue limitado. “Desde el ministerio se han puesto a las órdenes verbalmente y nada más”, dijo al ser consultada sobre si hubo otras comunicaciones oficiales.
La espera y el traslado a la emergencia
Andrea describió como “angustiante” el tiempo que transcurrió tras el siniestro, ocurrido en el barrio Cordón, cuando un auto que no respetó el semáforo embistió a un taxi y terminó volcado. Según su testimonio, su hijo permaneció varios minutos sin asistencia médica adecuada.
“Estuvieron 35 minutos esperando que llegara la ambulancia (...) mamá me duele la pierna, mamá no veo, mamá no puedo respirar, me duele el pecho (...) él estuvo tres horas en la ambulancia para ingresar a la emergencia; lo ingresan a la emergencia y ahí no lo veo más hasta que salen a decirme que va a block quirúrgico porque tiene una fractura de cadera”, relató.
Lesiones y dificultades en la atención
De acuerdo con Andrea, el joven sufrió una luxofractura de pelvis y de cadera, una fractura de fémur, un esguince de rodilla con rotura de ligamentos y líquido en la articulación, además de un corte superficial y un derrame en un ojo.
También cuestionó el proceso de alta médica. “El momento del alta fue caótico. Ya de alta, a las cinco de la tarde como le empiezan a bajar la sedación, le refiere al médico que le duele la rodilla y le hacen otra placa que sale que tiene los ligamentos rotos, la rodilla con líquido. Hasta el día de hoy no están tratadas las lesiones que sufrió”, aseguró.
A esto se sumaron nuevas complicaciones en los días posteriores. “Ayer tuve que llamar a la emergencia móvil para que le pasaran un analgésico intravenoso y para que me den una receta para comprar analgésicos”, agregó.
Estado actual del joven
Según explicó su madre, el joven debe permanecer acompañado de forma permanente y no puede levantarse de la cama. “Tiene que estar con quietud absoluta para ver si las fracturas que tiene sueldan”, indicó.
Andrea afirmó sentirse “enojada, angustiada y estresada” por la situación, mientras su hijo continúa a la espera de tratamiento para algunas de las lesiones sufridas en el siniestro.