Al mismo tiempo en que la Armada ingresó a su lancha patrullera ROU 10 Huracán a dique seco para evaluar qué tanto se dañó en una mala maniobra en diciembre, el Ministerio de Defensa Nacional le respondió al diputado nacionalista Gabriel Gianoli que la información sobre todo ese accidente “es reservada” y por lo tanto no puede ser conocida.
La respuesta negando la información, que llegó 60 días después de solicitada, está firmada por la ministra Sandra Lazo y se ampara en el literal A) del inciso 9 de la Ley 18.381 de acceso a la información pública, en el cual se admite la reserva de aquella información que puede “comprometer la seguridad pública o la defensa nacional”.
A fin de año, Gianoli había realizado un pedido de acceso a la información pública preguntando qué había ocurrido con la patrullera en el accidente de diciembre, cuánto tiempo estaría el barco sin navegar, si se había realizado una investigación de urgencia y qué resultado había arrojado.
La ROU 10 Huracán, donada en 2024 por Corea del Sur, es el navío más veloz de la Armada y fue dañado el 24 de diciembre cuando se lo intentó ingresar a dique seco.
Según informó la ministra Lazo días atrás a El Observador, “durante la maniobra de varada en dique apoyó mal en la cuna y se decidió abortar el ingreso para evaluar posibles averías”.
ROU Huracán
Foto: Presidencia de la República
Una cuna es el soporte diseñado para que el buque se apoye cuando no está en el agua. En la fallida operación de llevar a dique a la ROU Huracán se usaron las cuatro cunas originales en las cuales la patrullera vino desde Corea del Sur a bordo de un barco mercante.
Según explicó la ministra, “la ROU10 apoyó bien la proa, pero la popa apoyó mal y tocaron los dos ejes”.
Los ejes son una de los componentes más importantes de un barco: son las barras de metal que trasmiten el movimiento de los motores hasta las hélices. Cuando un buque está a flote, todo el peso se reparte a lo largo y ancho de la parte del casco que está sumergida. Cuando se vara en seco, el peso debe descargarse en determinados puntos ya fijados al diseñarlo. Nunca pueden apoyarse en las líneas de ejes. Si por un error algún eje queda apoyado, todo el peso del buque se descarga allí y el eje se puede deformar y hasta atravesar el casco.
La ROU Huracán ya había sido inspeccionada sin que se encontraran rumbos, ni averías superficiales. Pero todavía faltaba inspeccionar los ejes. Y para hacerlo en las últimas horas la patrullera volvió a entrar a dique seco. Imágenes del buque varado han circulado en redes sociales de integrantes de la Armada.
Con el buque ya en dique, Lazo aseguró a El Observador que se está en la fase de "inspección visual del caso y evaluación de la carena". Si bien no terminó la revisión, dijo que, a priori, los daños son "menores".
La ministra había explicado que la patrullera no ingresó a dique inmediatamente después del accidente porque todo sucedió a fines de diciembre: “Son fechas muy particulares y ante la no detección de averías visibles se prefirió esperar”.
Sobre la magnitud del daño que habría sufrido de partrullera donada por Corea del Sur han corrido muchas versiones en las redes sociales de integrantes de la Armada.
El portal Defensa.com, cuando informó del accidente en diciembre, señaló que “todo indica” que los daños sufridos “serían de importancia”.
La patrullera no ha navegado desde el accidente. En una nota publicada en la web de la Presidencia cuando fue sumada a la flota de la Armada en 2024 se indicó sus funciones son: “tareas de control de fronteras, protección de las aguas territoriales y lucha contra la pesca ilegal y operaciones de búsqueda y rescate”.
La situación ocurre mientras el gobierno y la oposición se enfrentan en el Parlamento y ante la opinión pública por la fallida compra de dos nuevas patrulleras oceánicas, encargadas al astillero gallego Cardama.
La Huracán tiene 33 metros de eslora y 6,9 de manga. Puede navegar a velocidades superiores a 30 nudos (55 km/h). Está equipada con un cañón de 40 mm, dos de 20 mm y dos ametralladoras.
Las OPV encargadas al astillero Cardama debían tener 86,75 metros de eslora y 12,2 metros de manga, con un cañón de 30 mm y dos ametralladoras. Su velocidad máxima prevista es de 24 nudos.