Se instrumentaron multas más severas para quienes cometen delitos de desforestación.
Uno de los grandes problemas del planeta es la desforestación indiscriminada, fundamentalmente en bosques nativos. Uruguay, desde su ley forestal, ha tratado de protegerlos y se han instrumentado decretos regulatorios que penalizan ese delito. Hasta hace poco la multa para el que hacía una tala de bosques nativos con el fin de explotación o para obtener tierras para hacer agricultura o ganadería eran unos US$ 400 por operación, no por hectárea, así el delito fuera en una hectárea, en 10 o en 50. Pero nosotros elaboramos un proyecto de ley que fue votado en el Parlamento y subió el monto desde este año a una multa que va hasta US$ 40 mil por hectárea, dependiendo del tipo de infracción, y se le puede cobrar a cualquier persona o empresa. Hemos tenido intervenciones, no muchas pero sí muy fuertes. Ahora las multas sí son una cosa seria. Es difícil que alguien se arriesgue; el que precisa tierras en vez de arriesgarse a pagar esa multa va y las compra, y no depreda el monte indígena.
“Ahora las multas por desforestación indiscriminada son una cosa seria”
Pedro Soust: Director Forestal del Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca