4 de abril de 2013 19:40 hs

Hace un año El Observador Agropecuario informó que un agrónomo alemán ponía en marcha un programa de cursos para operarios de maquinaria agrícola en Uruguay. El proyecto, de carácter público-privado y económicamente autosustentable, tiene como objetivo primario la jerarquización de la escuela agraria.

Cuando Reinaldo Udewald llegó a Uruguay quedó sorprendido por el atraso del sistema de capacitación práctica para los obreros del sector rural y también le llamó la atención cómo los empresarios del campo ponían máquinas de altísimo costo en manos de gente que no sabía cómo usarlas.

A un año del inicio del programa de capacitación, cuyo gerenciamiento es financiado por CIM (organismo de cooperación del gobierno alemán), Udewald fue entrevistado por El Observador Agropecuario.

Más noticias

¿Cuál es el balance después de este primer año de cursos?
Los objetivos se superaron ampliamente. Tuvimos una altísima aceptación de todo lo realizado. Los gurises nos dieron grandes satisfacciones, a nosotros como organizadores y también a los contratistas y a los empresarios. Se inició un diálogo muy importante entre las empresas, los jóvenes, desembocando en inserción laboral. Todo esto hará que en 2013 el proyecto se extienda a seis intendencias y ha facilitado a que nuevas empresas firmen convenios con nosotros para incorporarse al proyecto. Creemos que esto hará que la experiencia se quede en Uruguay.

¿Cuántos cursos se hicieron en 2012?
Realizamos 16 cursos en cuatro departamentos: Soriano, Durazno, Río Negro y Paysandú. Cursaron 342 personas, de las cuales 270 eran alumnos de las escuelas agrarias. Los cursos que se dictaron en las escuelas agrarias tenían cuatro temas: cosecha siglo XXI, aplicación de fitosanitarios siglo XXI, siembra siglo XXI y logística en cosecha. Aparte se dieron cursos con John Deere sobre AMS, cursos sobre pilotos automáticos, cursos de GPS. El 90% de los cursos tenía una duración de dos días, algunos específicos se hicieron en un día y también hubo algunos de cosecha que se hicieron en tres días. El 23% de los alumnos fueron mujeres. Para 2013 tengo el objetivo de formar a la primera mujer que maneje máquinas cosechadoras o fumigadoras, que son trabajos de gran sensibilidad.

¿Los cursos tienen costo?
Hay diferentes tipos de cursos. De las 342 personas que cursaron, 270 recibieron cursos gratuitos, pero tuvieron un reglamento que respetar, fueron evaluados y recibieron premios. A los otros 72 alumnos las empresas contratistas les pagaron el curso. También tuvimos casos de alumnos que recibieron media beca y beca completa que la Intendencia de San José ha dado y también hubo gente que pagó su curso.

¿Otros planes para 2013?
Este año pensamos pasar de 16 a 25 cursos, concentrando nuestras actividades en dos o tres lugares, y que más gente se movilice hacia esos centros. Pensamos que las escuelas agrarias se pueden utilizar de mejor forma. Estos centros educativos funcionan solo nueve meses al año y el resto del tiempo no se utiliza esa buena infraestructura. Dos de los lugares estratégicos serán Durazno y Fray Bentos, y el tercero está a estudio, pero probablemente será más al sur.

¿Quiénes son los docentes?
Los mejores docentes prácticos son los mismos trabajadores de las empresas contratistas y los propios contratistas, sobre todo aquellos que tienen capacidad de comunicación. Ellos son mucho más creíbles que otro tipo de profesores, porque son quienes andan todo el día arriba de las máquinas. Cada alumno está por lo menos 20 minutos manejando una máquina, con un instructor, aprendiendo de forma práctica cómo es su funcionamiento.

¿Cómo es la inserción laboral de los alumnos?
Cada gurí que sale del curso y que quiere trabajar en el sector agropecuario tiene dos empresas que los está buscando. Hay una sobredemanda de mano de obra calificada. El problema que todavía existe es que la oferta y la demanda no se han encontrado, por eso estamos trabajando en la página web de nuestro centro de capacitación (www.cusa.com.uy), donde hay una bolsa de trabajo y las empresas pueden publicar qué tipo de operario están buscando.

¿De qué se trata el programa Aprender acompañando?
Esto surgió porque también quiero transmitir valores laborales a ambas partes, empleador y empleado. Aprender acompañando es un programa que estamos empezando con Isusa y próximamente también lo haremos con Interagrovial (John Deere). Es importante también trabajar en los valores con el empleado. Hoy pasa también que por $ 1.000 más en el sueldo los empleados se cambian de empresa y lo dejan tirado al empresario. Por eso es importante que el empleado reconozca a la empresa si esta le paga una formación, o una capacitación. Estos son valores que aun no están muy difundidos.

¿Es verdad que el proyecto trascendió fronteras?
Así es, en dos casos. El primero fue en setiembre de 2012, cuando la Bolsa de Granos de Rosario y la Universidad Austral me invitaron como disertante a una conferencia de escuelas agrarias, donde hablé sobre la inserción laboral de los jóvenes. Además, el 27 de febrero de este año vino la ministra de Producción de Ecuador, que estuvo con nosotros varias horas y visitó escuelas agrarias y empresas privadas para conocer el proyecto y tomar como modelo este emprendimiento público-privado que es económicamente autosustentable.

Te Puede Interesar

Más noticias de Argentina

Más noticias de España

Más noticias de Estados Unidos