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¿Cómo es militar en la 711, el sector más cascoteado de la política uruguaya?

Los "soldados de fierro" de Sendic opinan que hay "enemigos" en el FA y dicen que integrar el sector es "un acto de rebeldía"

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18 de junio de 2018 a las 05:00

"Si hay actividad con Raúl ya sabés que hay que llevar paraguas", bromeó un militante de la lista 711 que aguardaba, bajo la lluvia torrencial del último día de mayo, la llegada del exvicepresidente Sendic al comité de base de Santa Rosa, en el departamento de Canelones.

Allí, bajo un techo de chapa que aguantaba como podía el agua que caía del cielo, lo esperaba una veintena de militantes y dirigentes de la agrupación para intercambiar sobre política, pero también para estar detrás de su líder ante las cámaras de los medios de comunicación, que viajaron hasta el pequeño pueblo canario para tener las primeras palabras de Sendic luego de que la Justicia dictara su procesamiento sin prisión por los delitos de peculado y abuso de funciones.

Como la lluvia suele acompañar a la 711–su sede en el centro de Montevideo se inauguró bajo un diluvio en pleno noviembre, y su último plenario departamental cortó una sequía de tres meses en marzo–, sus militantes más comprometidos están acostumbradas a capear los chaparrones.

El "enemigo" afuera

Aunque la militancia activa de la 711 ronda las 300 personas, solo unas decenas acompañan a Sendic a cada unas de sus giras, como la del pasado 31 de mayo en Santa Rosa.

Se describen como "soldados de fierro" y forman parte de una agrupación que en 2014 tomó a todos por sorpresa y se ganó –a fuerza de votos– un lugar preponderante en el Frente Amplio, pero que rápidamente comenzó a hundirse en la opinión pública a raíz de los cuestionamientos a la gestión de Sendic en ANCAP, y siguió cosechando golpes gracias a otras de sus figuras, como el senador Leonardo De León, o el exalcalde del Municipio C, Rodrigo Arcamone.

"Somos los sparring", comenta Sebastián Oliva, que dice haberse unido a la agrupación "en el peor momento", a fines de 2016. Cuando Sendic ya no era más licenciado a los ojos de la ciudadanía pero todavía no era cuestionado por sus gastos con la tarjeta corporativa de ANCAP, Oliva se acercó a la agrupación interesado por las "propuestas" que el sector presentaba "en beneficio de los sectores populares y trabajadores". "No me sumé en la cresta de la ola", cuenta con orgullo.

"La cresta de la ola" es un término que se repite al conversar con integrantes de la 711. Algunos lo utilizan para cuestionar a los que se fueron cuando la cosa se puso brava, pero otros apelan a esas palabras para destacar las secuelas que dejó en la militancia los dardos que recibió la agrupación.
"Militar en la 711 es una batalla todos los días, y llega un momento en que ya te gusta y te terminás enviciando con la pelea", dijo Sebastián Oliva, militante de la agrupación desde fines de 2016.
Es el caso de Alejandra Barreto, que empezó a militar en 2014, antes de las internas, y sigue creyendo en el "proyecto" de la 711 como desde el primer día. "Recuerdo que escuché a Raúl hablando de la importancia de dar valor agregado a las mercaderías de aguas arriba, así como la idea del desarrollo y las inversiones que se habían hecho en ANCAP¨, y me fui acercando", contó a El Observador.

Barreto había trabajado varios años en Paraguay en el sector de logística y transporte. Ahora asesora a la 711 en esa área, trabaja en el despacho del diputado Felipe Carballo, e integra la Presidenta de la departamental frenteamplista.

Según Barreto, las dificultades que atraviesa el sector, a raíz de los escándalos y cuestionamientos que salpicaron a sus dirigentes, generaron "una unión más genuina dentro de la militancia".

"Cuando tenés al enemigo afuera, es más fácil juntarse", sostuvo la militante. El "enemigo" no es solo "la derecha", sino también "algunos dirigentes del Frente Amplio", de quienes Barreto no logra entender "su actitud" para con la 711.


Oliva, en tanto, cree que lo que "hicieron" con Sendic "fue una carnicería", de la que participaron importantes figuras del Frente Amplio. "Estoy convencido de que le hicieron la cama. No le perdonaron que haya votado tan bien en 2014, robándole a otros sectores, ni sus inversiones en ANCAP", apuntó el militante, que cree que –pese a que "le pegan de todos lados"– Sendic "tiene todas las condiciones para crecer".

"Militar en la 711 es una batalla todos los días, y llega un momento en que ya te gusta y te terminás enviciando con la pelea", comentó el militante, que definió su participación en el sector de Sendic como "un acto de bronca, de rebeldía, y de esperanza".
"El Maestro Tabárez dice que el camino es la recompensa. En nuestro caso, el camino fueron las complicaciones", señaló Barreto.
José Luis Pereira, integrante del sector desde hace casi dos años, también considera que "hay un componente de rebeldía" en la militancia de la 711, que –según dijo– "se ha comido de las verdes". "Hay gente que se tiró del barco, pero otros se han mantenido en base a una convicción", agregó.

Además de participar de encuentros y reuniones con sus compañeros de sector, Pereira también milita en la televisión, como integrante de la tribuna del programa Esta boca es mía. El pasado 7 de junio, una semana después de haber escuchado cara a cara a Sendic en Santa Rosa, Pereira dijo en la TV abierta que "el trasfondo" de la causa contra el exvicepresidente fue que "se intentó derrotar políticamente" a un "principal actor de la política uruguaya".

Pese a que las encuestas le dan al exvicepresidente niveles de antipatía superiores al 80%, sus militantes confían en que puede dar una nueva "sorpresa" en las próximas elecciones. "Tiene todas las condiciones para crecer y lo veo con fuerza, señala Oliva, y agrega: "Por algo ya quieren inhabilitar su candidatura".

Los leales a Sendic

Leonardo De León
El expresidente de ALUR es el único senador que hoy tiene la 711. Aunque la Justicia archivó la denuncia en su contra por uso indebido de las tarjetas corporativas, De León mantiene otros dos frentes abiertos: el Tribunal de Conducta Política del Frente Amplio y una iniciativa de juicio político, que está en trámite en Diputados.

Felipe Carballo
El diputado por Montevideo es uno de los principales operadores políticos del sector. En los últimos meses presentó varios proyectos de ley vinculados a la vivienda (entre ellos, una solución para los deudores del Banco Hipotecario) y el empleo.

Pablo González
Además de ser diputado por Montevideo, González es el secretario general del Parlatino. Es el principal referente de la agrupación en asuntos internacionales e integra el grupo bicameral del FA por la Rendición de Cuentas.

Saúl Aristimuño
El diputado de Rivera ha sido uno de los principales defensores de Sendic. Aristimuño no ahorró en críticas hacia otros sectores del FA para defender al exvicepresidente. En el Parlamento, preside la comisión de Industria.

Susana Andrade
Es diputada suplente y mae afroumbandista. Desde su cuenta de Twitter ha estado activa en las últimas semanas en defensa de Sendic. Esta semana criticó al ministro de Economía, Danilo Astori, por cuestionar nuevamente al exvicepresidente.

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