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¿Cómo hizo la Banda Sinfónica para triplicar su público en 2017?

Con Martín Jorge al frente, la banda realizó 70 conciertos en los que llevó más de 25.000 espectadores

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01 de noviembre de 2017 a las 05:00

Un grupo de más de 10 jóvenes miraban para arriba, hacia el balcón del Club Uruguay, el pasado jueves de noche. Adentro sonaba la música de la Banda Sinfónica de Montevideo (BSM) que tocaba la Sinfonía El señor de los anillos de Johan de Meij. La puerta del club estaba cerrada porque se había llenado la capacidad de la sala para el concierto con entrada gratuita. En un momento la puerta fue abierta de forma remota y por lo menos seis jóvenes eufóricos corrieron hacia adentro hasta que los interceptó la portera del lugar: "Dijimos que ya no había más lugar, no pueden subir". Ya habían pasado 30 minutos del concierto previsto para las 20 horas, y al que los espectadores esperaron haciendo cola desde las 18.

En su 110° aniversario la Banda Sinfónica de la Intendencia de Montevideo arrastra miles de personas en base a una reformulación de su programación y una política que hace énfasis en el trato con la gente. En lo que va del año la Banda ya logró convocar el triple de público que el año pasado. La temporada 2017 incluye 70 conciertos.

En lo que va del año 25.335 espectadores disfrutaron de los conciertos de la Sinfónica. Mientras que en 2016, en el mismo período, fueron tan solo 10.338.

Martín Jorge, de 42 años, asumió hace dos años y medio la dirección de la banda y explicó a El Observador que su política es desmitificar el rol del músico de traje y corbata y acercarlo a la gente, humanizándolo.

"Nos emocionamos con la música que tocamos pero he aprendido que eso no alcanza. Antes los músicos y también el público ponían distancia", dijo Jorge. El director está convencido de que hay que explicarle a la audiencia por qué los músicos necesitan silencio para tocar; qué se entiende por música clásica o sinfónica; y a qué partes pueden prestarle mayor atención para enriquecerse con la obra musical.

"Si alguien nunca vivió ese fenómeno, que para nosotros es natural, tenemos que compartirlo", afirmó el director.


Aunque la Banda atrae más público y genera mucha visibilidad a través del repertorio popular, como sucedió con el espectáculo de Disco Remix que reventó el Solís en dos oportunidades, la Sinfónica no deja de priorizar la música clásica.

"El concepto fue sacar cosas populares, a lo que la banda estaba muy volcada, y poner más cosas de música clásica", afirmó el director. Y asegura que la impresión puede ser la contraria porque dieron conciertos muy taquilleros y llamativos como el de Abba, Tristeza nao tem fim o Memory (en el que reunieron a coros barriales con cantantes de Broadway para interpretar los clásicos de los musicales).

Este último agotó las entradas al Solís con una semana de anticipación y el Disco Remix en la noche de la nostalgia, vendió todas las localidades un mes antes del show.

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Más comunicación

Como novedad, este año sumaron proyecciones en los ciclos de música clásica, como el de Variaciones Enigma de Edward Elgar en las giras de otoño e invierno. "Cada vez que cambiamos el movimiento, aparece en la pantalla una sugerencia de qué escuchar", explicó Jorge y recordó haber visto jóvenes en edad liceal quedar perplejos.

En los conciertos de Abba junto a Coralinas, con el que la Banda giró por los barrios en verano, invitaban a la gente a acompañar siguiendo la letra. Cuando faltaron fotocopias, en el concierto de Sofitel en Carrasco por el Día de la Mujer, colgaron las letras en Facebook y Twitter para que los espectadores pudiera acceder de forma inmediata.

También invitó a personas del público a vivir los conciertos desde el escenario entre los músicos.

El director además considera que la mudanza de sede de la Sinfónica al Teatro Solís este año representó un cambio fundamental porque la banda ganó más lugar dentro de la programación del teatro. A pesar de ser el cuerpo estable más antiguo, era el más segregado. Llegó a ensayar en el subsuelo de la Escuela de Música.

Desde lo extremo

Martín Jorge dirigió orquestas juveniles en El Salvador por 14 años donde conoció la violencia más extrema.

"A un niño que tocaba en uno de los proyectos lo ametrallaron en una parada del ómnibus", contó.

Fue parte de un programa de prevención de la violencia a través de la música inspirado en los modelos venezolanos de orquestas juveniles. Y Jorge asegura que fue allí donde sus ojos se abrieron a una nueva concepción de la música como factor de cambio.

"Veo cosas que antes no veía", dijo. "Me siento mucho más comprometido con la gente de lo que me podía sentir antes. La música es importante, pero la excusa es comunicarte con el otro", agregó.
Después de esa experiencia, el director entendió que esa es la misión que moviliza su trabajo con la Sinfónica. A la hora de justificar el éxito con el público que explica que todo se basa en el "boca a boca".
"La gente es la mejor difusora. De lo bueno y de lo malo", dijo.

Los próximos conciertos para este año serán Una curiosa reunión de familia, un espectáculo musical didáctico para niños el 3 de noviembre a las 15 horas en el Florencio Sánchez del
Cerro; y el cierre de la temporada de ópera 2017 con la zarzuela La verbena de la Paloma 20, 21, 21 y 23 de diciembre en el Teatro Solís.

Próximo concierto

Título original: Disco Remix, Banda Sinfónica junto a Paola Dalto
Director: Martín Jorge
Hora: miércoles 1º de noviembre, hora 20
Lugar: escenario sobre Dr. Antonio María Rodríguez
Entrada libre

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