Rusia 2018 > SELECCIÓN

¿Cómo llegó físicamente Suárez al Mundial? Los mitos y la realidad

Hizo un trabajo especial durante seis meses y llegó al 100% al Mundial, pero no se le dio

Tiempo de lectura: -'

10 de julio de 2018 a las 05:00

La duda se generó tras la eliminación de Uruguay: ¿Luis Suárez estaba físicamente a tope? Algunos lo vieron más pesado, otros más lento. La impresión de muchos hinchas fue que no estuvo en su versión asesina de Brasil 2014, cuando anotó dos goles a Inglaterra en su primer partido tras una lesión de meniscos.

Sin embargo, los números fríos que dejó el Mundial para el 9 de Barcelona dicen lo contrario. Y también lo que hizo el salteño para llegar en buenas condiciones al Mundial.
Referí contactó a preparadores físicos que conocen al delantero y han trabajado con él, que prefirieron hablar desde el anonimato para poder opinar con libertad del tema. Y la conclusión es clara: "Luis no puede reprocharse nada de lo que hizo".

La preparación especial

El delantero realizó una preparación específica desde principios de año, de manera de llegar de manera ideal para la copa del mundo. Lo hizo con Santiago Alfaro, manager general del club Bigúa, además de el mismo personal trainer con el que Diego Forlán había preparado el Mundial de Sudáfrica 2010, en el que llegó al pico de su rendimiento y terminó siendo elegido el mejor jugador de aquel torneo. En ese momento, Forlán realizó cuatro años de trabajo específico individual, con ese objetivo del Mundial en mente.

¿Qué se buscó con la preparación que realizó Suárez? Un mantenimiento, con el objetivo de llegar a un pico de rendimiento al Mundial, disimulando el desgaste de la temporada. Realizó trabajos para optimizar la recuperación física en el largo plazo, y la calidad de sus movimientos.

No es fácil, para un jugador de élite, encarar esa preparación. Porque los jugadores nunca se preparan de manera individual en base a objetivos propios. Siempre realizan una preparación en función de los objetivos del equipo en el que juegan, coincidieron los profesionales consultados. Se requiere convencimiento y sacrificio, porque es en su tiempo libre que el jugador acomete un trabajo que además no tiene que afectarlo en los metas inmediatas.

"Imaginate un auto de Fórmula 1. Entra a pit y los mecánicos les tocan cosas mínimas, no le cambian de motor. No existe hacer eso, y menos con personas", ejemplificó uno de los profesionales a Referí.

La primera dificultad con la que se encontraba el profesor Hererra y el cuerpo técnico de la selección era la enorme cantidad de partidos jugados por el delantero en el año: 62 entre Barcelona (55) y con la selección (7), con el agregado de los viajes intercontinentales para jugar por eliminatorias.

"Luis, como Messi, viajan a Sudamérica a jugar dobles jornadas seis o siete veces al año. No hay nada más estresante para el físico de un jugador que viajar. Cuanto más cambios de husos horarios, peor es", relató otro de los PF, recordando que Uruguay incluyó en su preparación un viaje a China.

"En estos trabajos te proponés rendimiento para mañana. Entonces tenés que influir de manera positiva en determinados aspectos. Por ejemplo, no se le generan cargas al jugador. Se trabaja en aspectos personales, que se dan en un jugador y no en otro. Porque el jugador le tiene que rendir al club ese fin de semana, y por otro lado seguir ese trabajo de hormiga, de gotera, para sentirse mejor a largo plazo", explicó uno de los profesionales.

De todos modos, uno de los consultados aclara: "La preparación extra influye un 5-6%. Después tiene un impacto emocional. A algunos jugadores les da más seguridad, no a todos", dijo una de las fuentes.

El trabajo físico de Suárez y Alfaro también se hizo teniendo en cuenta la estrategia que se planteó la AUF: estirar la temporada y mantener a los jugadores en la misma forma del año, ya que es imposible hacer un reacondicionamiento físico por los plazos cortos con los que se cuenta. "Uruguay hizo muy buen trabajo en la previa. Hizo todo lo que indica el manual y lo que hacen las principales selecciones".

El rendimiento subjetivo

Pero claro, la mejor preparación no asegura resultados. Curiosamente, la previa de Suárez fue mucho mejor que la de Brasil 2014, cuando sufrió una rotura de meniscos a falta de un mes e hizo una recuperación contrarreloj para llegar, y terminó siendo la figura ante Inglaterra –luego vino el partido ante Italia y la famosa mordida a Chiellini–.

"¿Lo vieron más lento? Hay que ver el contexto. Porque correr corrió tanto o más. En sistemas más abiertos, como los que se dan en un partido de fútbol, entran a pesar muchas cosas. Jugás y ajustás en función de lo que tenés enfrente, de las emociones, de lo que ocurre en el partido", opinó uno de los profes. "Luis llegó objetivamente mucho mejor la temporada en cuanto a números individuales que en febrero. Pero era fácilmente alcanzable, porque por primera vez estaba destinando tiempo a su preparación individual", agregó otro.

Los datos objetivos

El dato de más calidad que arroja el análisis de los datos de GPS del Mundial es el de la velocidad por zonas. Ese es al que recurren los preparadores físicos para evaluar la calidad de lo que un jugador corrió.

Se establecen 5 "zonas", que miden la cantidad de metros recorridos en un rango determinado de velocidad. La zona 1 es de juego casi estacionado: los metros que recorrió el jugador a una velocidad de entre 0 y 7 kilómetros por hora. La 2 es de 7 a 15 kilómetros por hora y la 3 entre 15 y 20 k/m.

Esas tres, para un delantero, marca básicamente el trabajo defensivo, en el que desarrolla menos velocidad. Por eso lo más rico es analizar los metros recorridos en zona 4 (entre 20 y 25 km/h) y sobre todo en zona 5: metros recorridos a más de 25 kilómetros por hora. O sea: los momentos de aceleración.

En ese sentido, el partido con Rusia fue en el que Suárez tuvo más metros en zona 5: 305 metros recorridos a esa velocidad, y 402 en zona 4, lo que es lógico del partido más vertical que tuvo el uruguayo. En el partido ante Francia fueron 184 en zona 5, muestra de un partido donde le llegaron pocas pelotas claras.

Para establecer una comparación: en el partido ante Uruguay Kylian Mbappe tuvo 444 metros recorridos en zona 4 y 287 metros en zona 5. Muy superior a lo de Suárez ante los galos pero inferior a lo del salteño ante Rusia.

Además, las cifras de Suárez estuvieron en línea con lo que hizo en Barcelona a fines de la temporada, lo que marca que el jugador no tuvo un descenso en su rendimiento en el Mundial. Hizo todo para que fuera su Mundial, pero en definitiva, el fútbol es fútbol, y una buena preparación no asegura resultados. Eso sí: trabajando a conciencia y profesionalmente como Suárez, hay muchas más chances de tener éxito.

Los datos clave de Suárez

Distancia total recorrida de Luis Suárez en el Mundial
Egipto: 9.362
Arabia: 8.579 kilómetros
Rusia: 8.446
Portugal: 8.381
Francia: 8.610

Velocidad máxima
Egipto: 32,4 km/h
Arabia: 27,9 km/h
Rusia: 29,4 km/h
Portugal: 29,2 km/h
Francia: 28,5 km/h

Distancia total recorrida en zona 4 (20-25 km/h)
Egipto 575 metros
Arabia 482 metros
Rusia 402 metros
Portugal: 460 metros
Francia: 615 metros

Distancia total recorrida en zona 5 (+ de 25 km/h)
Egipto 188 metros
Arabia 198 metros
Rusia 305 metros
Portugal: 179 metros
Francia: 184 metros
REPORTAR ERROR

Comentarios

Contenido exclusivo de

Sé parte, pasá de informarte a formar tu opinión.