Economía y Empresas > Según expertos

¿Cuándo se vuelve necesario despedir a un CEO?

Falta de visión, una mala Imagen y hasta la actitud frente a los inversionistas también son causales para la salida de los gerentes

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03 de octubre de 2019 a las 10:52

La semana pasada, en tan solo dos días, tres CEO de destacadas empresas presentaron su renuncia, un hecho que sorprendió a la comunidad internacional. Se trató de Adam Neumann, CEO de WeWork (alquiler de oficinas); Kevin Burns, CEO de Juul Labs (vapeadores); y Devin Wenig, CEO de eBay (compras en línea). Cada uno de ellos llevaba a cuestas razones diferentes que justificaron su salida: desde gastos excéntricos y objetivos incumplidos con los inversionistas hasta una mala decisión a la hora de hacer una campaña de publicidad.

Aunque no es la primera vez que salen renombrados ejecutivos de importantes empresas, las causales de estas salidas sí fueron muy diversas.

Según un informe de Forbes, 40% de los nuevos líderes fracasan en sus primeros 18 meses de gestión. Pero hay que tener en cuenta la evaluación del riesgo, pues no siempre la dirección de un CEO lleva al fracaso a una compañía, sino que también son otros los factores que pueden estar influyendo.

Los codirectores del centro de estudios del gobierno corporativo del Cesa, Alexander Guzmán y María Andrea Trujillo, coinciden en que se debe prescindir de un CEO en la empresa, cuando ese ejecutivo no proyecta una buena imagen. Según Trujillo, en el CEO recae todo el canal de comunicación hacia los diferentes grupos de interés o hacia el mercado si la empresa está listada en bolsa.

Uno claro ejemplo es el caso de WeWork, una empresa que estaba siendo dirigida por Neumann, un ejecutivo con una vida polémica, pues fue evidente sus excesivos gastos y excentricidades. Esto no gustó a los principales interesados, que son los inversionistas, y fue por eso que ejercieron presión, según reseñan los medios, para concretar su salida. Esta misma desconfianza a su estilo de vida fue la que desencadenó una desconfianza por parte de los accionistas e inversionistas y sumó para que no se creyera que Neumann podía liderar y consolidar la salida a bolsa (OPI o la oferta pública inicial) de WeWork.

Guzmán agregó que “cuando la alta gerencia toma una mala decisión y pone en riesgo el retorno de las inversiones, cualquier mala gestión puede representar un alto costo de oportunidad para los accionistas”.

Peter Montes, experto del Inalde Bussiness School, puntualizó dos bandos en la gerencia de toda compañía, con la que los CEO deben estar en sintonía. Mientras la parte administrativa de una empresa ve el día a día de la operación, la junta directiva visualiza el futuro de la compañía. Si un presidente o gerente no cumple con las metas de ambos extremos o no hay afinidad o confianza con alguno de ellos, debe ser removido de su cargo.

Montes señaló que a pesar de que una empresa esté teniendo grandes resultados e indicadores positivos, eso no es suficiente, pues las juntas directivas han prescindido de algunos gerentes cuando no se les ve visión o proyección, es decir, cuando no piensan a futuro y no tienen clara la estrategia de la empresa a largo plazo.

Un ejemplo de ello es la salida de Travis Kalanick, CEO de Uber, quien no pensó en el negocio a largo plazo al concentrarse en sus problemas personales. Esa situación estaba interfiriendo en el desarrollo de la startup, a pesar de los buenos resultados de Uber, y fue por eso que se tuvo que apartar del cargo, para hacer reestructuraciones.

Las juntas directivas, siendo el órgano más importante dentro de una compañía, buscan siempre el mejoramiento continuo, por ello, las decisiones de prescindir de una ficha de su equipo siempre se basarán en cuestiones clave. Luis Fernando Martin, director del PHD del Aden Business School, destacó que una junta directiva, tiene también la necesidad de oxigenarse, es decir, darle otro viraje que encamine a la empresa hacia otros rumbos, en este sentido, Martin afirma que “a veces es bueno que alguien de afuera de otro punto de vista, que entre alguien de otro sector y le de un cambio, si es necesario, a la empresa”.

Ese es el caso de eBay, donde Devin Wening dijo adiós al cargo de CEO tras tener discordias con la junta directiva. A eso se sumó que debía realizar una revisión estratégica de su negocio, pues el mercado en línea está en constante cambio.

La búsqueda del CEO correcto para una empresa, es cuestión de coherencia con lo que realmente necesita esa compañía. Luz María Rivas, coordinadora del área de estrategia de la Escuela de Administración de Eafit, afirmó que es importante tener en cuenta el estilo de liderazgo que se quiere, pues la lógica dominante, es decir, la manera que tiene de entender el mundo, está marcada por su historia de vida. “Un CEO puede haber tenido mucho éxito en el ámbito financiero, pero si está en una empresa donde lo que se requiere es innovación, pues no tendrá mucho éxito”, explicó.

Los expertos coinciden en que la imagen, la actitud, la visión a futuro y la falta de claridad entre lo que quiere la parte interna, es decir, el gobierno corporativo y la parte externa, es decir, el mercado, son algunas de las razones por las que se prescinde de un CEO.

Fuente: La República - RIPE

 

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