El "capellán" del Costa Concordia, Raffaele Marina, dio la cara por la tripulación del crucero y dijo que se "prodigaron" con los viajeros, que no se les puede acusar de "inexpertos" y que el desorden fue originado por el pánico y la rapidez con la que el agua invadió el crucero en 20 minutos.
"El agua invadió el barco en 20 minutos"
Confesiones del encargado del crucero italiano en los momentos de la tragedia