Este año Pwc Uruguay cumplió su aniversario número 100. La firma comenzó con servicios de auditoría externa y cuatro empleados, y hoy brinda también asesoría en adquisiciones, consultoría, recursos humanos, cambio organizacional e implementación de software, con una plantilla de 420 trabajadores.
Omar Cabral es socio de la firma desde 1997 y en entrevista con Café y Negocios habló sobre la evolución de la empresa, el cambio digital y los desafíos que trajo la pandemia.
Mucho ha cambiado desde que usted se inició en el mundo laboral...
En estos 30 y pico de años la transformación ha sido gigantesca. Antes la computadora era un soporte, hoy todo el mundo trabaja con una aplicación inherente a su área, donde documenta, soporta y procesa lo que hace. Cuando vino la pandemia y cada uno empezó a trabajar desde su casa, la comunicación fue instantánea, teníamos toda la infraestructura tecnológica para operar como si estuviéramos en la oficina. Eso transformó el mundo de las empresas.
¿Cómo cambia una empresa sin perder su esencia?
Nosotros somos una organización con 280.000 personas en el mundo y tenemos muchos procesos que nos vienen dados. Eso es una gran base, nos genera una oportunidad de apalancarnos gigantesca. La firma tiene procesos de transformación permanente. De hecho uno que está embarcado a nivel mundial es la recapacitación digital de toda nuestra gente, y más allá, el apoyar a la comunidad. Porque se estima que un tercio de los trabajos a nivel mundial, en los próximos años van a desaparecer o se van a transformar. Esta es una iniciativa que se llama Nuevo Mundo Nuevas Habilidades y en la que la firma estima invertir varios millones de dólares en los próximos tres o cuatro años.
Algo que le aconsejaría a cualquier persona hoy, es que aprenda herramientas digitales. Ya ya está instalado, pero en el futuro cercano va a explotar e impactar. Todo el que quiera trabajar en cualquier negocio tiene que aprovechar eso. Es vital
¿Cambió la forma de trabajo por la pandemia?
No, ciertamente no. Pudimos sostener el trabajo con la misma capacidad y ahora nos cuestionamos cuál es el mix adecuado, si tenemos que estar 100% en casa o en la oficina. Ningún extremo será la opción. Trabajar en la oficina tiene sus ventajas, trabajar en equipo, generar conectividad y la capacidad de innovar. Como seres humanos somos sociables, nos enriquecemos con el contacto y nos fortalecemos desde el lado humano y profesional. Eso lo tenemos que mantener.
Como socio, ¿cómo enfrentó la pandemia?
Estamos acostumbrados a ir al cliente, tuvimos que entablar el contacto de modo online y lo mantuvimos, pero no es lo mismo. Fue un desafío, la pandemia nos obligó a ser mucho más proactivos en estar cerca del cliente apoyándolo en la emergencia, porque su perspectiva está enfocada ahí. Por otro lado, nuestra gente tenía mucha incertidumbre. Por eso tratamos de transmitir tranquilidad, transparencia, dar confianza y escuchar.
¿Cómo es en su rol de líder?
Creo que los líderes tienen distintas facetas. Yo trato de ser participativo, de escuchar todas las visiones y discutir antes de decidirme por un camino. En la firma, por ser todos profesionales con trayectoria, de algún modo todos se consideran líderes de algún sector o área. Por lo tanto todos tienen la capacidad de opinar. Y está bueno que así sea porque eso nos desafía, porque las ideas de cada uno son importantes. Los líderes tienen que ser capaces de generar y desafiar al cambio.
¿Cómo ve a las empresas uruguayas?
Las empresas grandes y medianas tienen un buen nivel de utilización de tecnología. Eso está asociado a uno de los desafíos de hoy: la productividad. Las empresas trabajan en adopción de tecnología y digitalización de los procesos porque la productividad es un talón de Aquiles para Uruguay. Nosotros hace un año trabajamos con robótica y hay una demanda, las empresas quieren trabajar la digitalización de sus productos. Las empresas medianas tienen menos inversión, por eso les cuesta más adoptarlo. Ahí el gobierno tiene muchas áreas en las que puede apoyar; por ejemplo. que las empresas que capaciten a su gente puedan tener un descuento en el impuesto a la renta. Cosas que estimulen la recapacitación y mejoren la productividad para que los productos uruguayos se vendan en el mercado internacional.
¿Cambiará el empresariado uruguayo tras la pandemia?
Sí, yo creo que esta crisis nos da la oportunidad de transformar muchas cosas de las que hacemos. Con todas las empresas que hablamos nos dicen que sin duda la empresa no será la misma, desde cómo trabajar en los procesos hasta el staff necesario. La recuperación del empleo en el mediano plazo va a ser un gran desafío para el gobierno, y ahí la inversión privada es fundamental. Sin duda después de la pandemia las empresas no van a ser igual, van a trabajar distinto y espero que la gran mayoría logre incorporar tecnología en sus procesos para ser más productivas y logremos restaurar el empleo con mejor calidad y capacitación. Trabajos de más calidad que permitan mejores remuneraciones y también más productividad.
Por sus 100 años, PwC Uruguay lanzó el Premio Innovación, para las empresas privadas, públicas u organizaciones sin fines de lucro que hayan generado innovación en procesos de producto, marketing u organización. Hasta el 25 de julio se pueden presentar proyectos. En octubre se celebrará la premiación.