El expresidente de Cuba Raúl Castro instó a los cubanos a "estar preparados para la peor variante" de la economía, en un momento en que el endurecimiento del embargo de EEUU y los agravados problemas en la balanza de pagos ponen en jaque al país.
Para combatir la supuesta crisis económica que se avecina, Castro propuso "luchar y alcanzar la victoria, no existe otra alternativa", y concretamente pidió a la población redoblar esfuerzos para aumentar la producción, en especial de alimentos, adoptar hábitos de ahorro, optimizar el uso de la energía y evitar los robos de combustible.También llamó a "resistir y vencer los nuevos obstáculos que nos pone el recrudecimiento del cerco económico y financiero", en alusión al embargo de EEUU, endurecido nuevamente por el gobierno de Donald Trump, quien ha revertido la política de acercamiento de su antecesor, Barack Obama.
En todo caso, Castro reiteró que "el viejo anhelo de derrocar a la revolución cubana por medio de la asfixia económica y la penuria fracasó en el pasado y volverá a fracasar".
Su discurso llega en un momento de incertidumbre sobre la economía de Cuba, un país que desde hace años trata de atraer inversión extranjera y sustituir importaciones para resolver sus cada vez más graves problemas en la balanza de pagos.
Sin embargo, en 2018 se incumplieron los ingresos por exportaciones y persiste un alto nivel de endeudamiento, mientras continúan las dificultades en la materialización de los procesos inversionistas.A esto se suma la crisis de Venezuela, principal socio y valedor de la isla, que le aporta aproximadamente la mitad del petróleo que necesita para cubrir la demanda nacional de electricidad y transporte.
El reconocimiento de la inversión extranjera, la propiedad privada y el trabajo al margen del sector estatal son algunas de las novedades más destacadas de la Constitución promulgada este martes, que previamente fue sometida a un proceso de consulta popular de tres meses y ratificada el pasado febrero en un referendo con el 86,85 % de votos a favor.
Tras la proclamación de la Carta Magna comenzará un proceso legislativo en el que se elaborarán en torno a medio centenar de nuevas leyes para desarrollarla.
EFE