Fútbol > URUGUAYO ESPECIAL

¡Nacional campeón!

Con gol de Sebastián Fernández, los albos vencieron 1-0 a Boston River y conquistaron el título 46

Tiempo de lectura: -'

11 de diciembre de 2016 a las 21:43

Embed

Nacional tuvo su fiesta. En su casa, el Parque Central, recinto inexpugnable durante este Uruguayo Especial (ver página 6), el conjunto tricolor se consagró campeón en la última fecha, tras una nueva victoria frente a su público, esta vez por 1-0 ante Boston River.

La copa estaba servida para el equipo de Martín Lasarte, al que le bastaba con un empate para proclamarse como el mejor equipo del semestre en este torneo de transición que vale por el título de una temporada.

Pese a eso, a que llegaba con un escenario favorable para ganar el título, el conjunto albo tuvo un partido complicado en el arranque, como le pasó en varios encuentros a lo largo del certamen.

Boston River, que de entrada sufrió la baja de su goleador y figura, Federico Rodríguez, se las ingenió con su juego, con su propuesta de toque y posesión de pelota, para complicar bastante al conjunto local.

Iban 5 minutos de juego y desde el Olímpico llegaba la noticia de que Rampla Juniors se ponía arriba 1-0 a Wanderers, lo que le daba aún más tranquilidad al tricolor para asegurarse el título.

Pero en la cancha había nervios, principalmente en el fondo de los albos. Fucile intentó rechazar con perfil cambiado y la pelota casi se le mete a Conde. Además, Polenta, desconocido en el arranque, cometió varios errores que le permitieron llegar con algo de peligro a los dirigidos por Apud.

La respuesta tricolor la tenía en Sebastián Fernández, el más claro en el ataque, al bajar unos metros del área para buscar pelotas y generar juego para las puntas. Era el único iluminado en el ataque de Nacional, que abusó de los centros dirigidos a los zagueros de la visita.

En la zaga de los albos seguían los yerros. Polenta perdió en tres ocasiones y en la última, al fallar un rechazo de cabeza, Gurri quedó mano a mano con Conde y no pudo definir porque la pelota le quedó muy arriba. Tras esa jugada, el capitán tricolor recibió un llamado de atención de Victorino, su compañero de zaga, quien intentó tranquilizarlo.

Lasarte, otra vez muy intenso, gesticulaba a más no poder tratando de ordenar a sus defensores, principalmente a su capitán.

Boston River era más claro al promediar el primer tiempo. El rojiverde ya había anulado a Papelito y los tricolores solo atacaban con los centros de Viudez, pero sin que llegaran a destino.

Nacional jugaba poco y dependía de acciones individuales, como una buena subida de Espino, que culminó con un centro pasado y con una buena jugada colectiva, a los 41', en la que Silveira aguantó la pelota, tocó para Romero, éste pasó a Fernández, quien habilitó a Viudez para que rematara y la pelota fuera rechazada por Berbia. Fue la más clara de los albos, que se fueron al descanso con la noticia de que Wanderers empataba en el Olímpico

Para el complemento, como en varios partidos, la historia cambió. El manejo del vestuario durante los descansos parece ser otra de las claves de Lasarte, quien en varios partidos logró elevar la actitud de sus jugadores para los segundos 45 minutos.

De entrada, Ramírez –que había estado poco participativo en la primera parte– encontró una pelota perdida por Klingender en campo tricolor y aceleró sin marca durante unos 70 metros para llegar al borde del área y rematar fuerte. Berbia dio rebote y ahí estaba Fernández, el de los goles importantes, en el lugar indicado, su especialidad, para poner el 1-0 con el que la copa quedaba a la mano.

El Parque cantó más fuerte sus canciones de campeonatos y vueltas. Hugo Silveira hacía algunas de las suyas y los hinchas lo aplaudían a rabiar. Ramírez estaba encendido y era imparable por la izquierda. Parecía que seguía de largo el conjunto de Lasarte.

Pero tuvo que hacer cambios y el equipo se fue cayendo. A los 62', Ramírez tuvo que salir por una molestia y en su lugar entró Ligüera, mientras desde las cuatro tribunas caía el "Kevin, Kevin", en reconocimiento al extremo izquierdo de buen campeonato y clave en la jugada del gol.

Luego, a los 72', fue Silveira el que tuvo que dejar la cancha y en su lugar entró Porras. El cambio le sirvió a Lasarte para reforzar el mediocampo –Boston River iba al ataque, fiel a su estilo–, pero el DT perdió peso y altura arriba, donde quedaban tres bajitos, Ligüera, Fernández y Viudez, para intentar pelear con las torres del conjunto rival.

El partido llegaba al último tramo sin que el tricolor lo liquidara. Si bien el 1-0 y el empate le aseguraban el título, en el ambiente, quizás por la costumbre de que hay que cerrar los juegos, aún no estaba la sensación de que el título ya era tricolor.

A los 78', Sebastián Rodríguez entró por Arismendi, también sentido, y recién a los 83' el tricolor tuvo una chance clara en una jugada colectiva con toques bajos entre Porras, Rodríguez, y Ligüera, quien habilitó a Romero, pero el volante definió muy mal, cuando estaba solo ante Berbia.

El reloj llegaba al minuto 85, Boston River no mostraba claridad, el tricolor estaba sólido atrás y a partir de ahí comenzó la fiesta del campeón. Los suplentes empezaron a saltar en el banco, el Parque cantó desde las cuatro tribunas y el partido pasó a los festejos tras el pitazo final.

El Nacional efectivo de Lasarte, el de los goles salvadores de Ligüera, el del invicto en el Parque, el de los goles de Papelito, las corridas de Ramírez y Espino, las moñas de Viudez y los arranques de Silveira. Ese Nacional se quedó con el Uruguayo Especial.

REPORTAR ERROR

Comentarios

Contenido exclusivo de

Sé parte, pasá de informarte a formar tu opinión.

Cargando...