El moverse al compás de la música "es un placer humano esencial relacionado particularmente con el groove musical", publicó un equipo investigador encabezado por Maria A. G. Witek de la Facultad de Música en la Universidad de Oxford, Reino Unido, en un estudio publicado en PLOS ONE. Es que, según estos científicos, los patrones de percusión en los que la complejidad sonora se balancea con un ritmo predecible influyen en el disfrute de la música y el deseo de bailarla.
¿Por qué la música invita a bailar?
Un estudio analizó las ganas de moverse y otros sentimientos que despiertan las canciones