“Fue durante mucho tiempo una fundamental invisible” Así definió a la flamante intendenta de Montevideo, Ana Olivera, el ex presidente de la República Tabaré Vázquez. “Lo hizo con la naturalidad y sencillez de los grandes, sin aspirar a la notoriedad ni pedir nada a cambio”, agregó el ex mandatario.
Ana Olivera, de 57 años, tiene una extensa trayectoria militante en la izquierda uruguaya. Formó parte del Movimiento de Liberación Nacional-Tupamaros, se exilió en Cuba durante la dictadura cívico militar (1973-1985) y regresó para enrolarse al Partido Comunista del Uruguay.
Ocupó cargos en la Intendencia de Montevideo durante diez años, y en el primer gobierno nacional del Frente Amplio fue subsecretaria del nuevo Ministerio de Desarrollo Social.
Llegó a ser candidata a la comuna capitalina luego que la coalición de izquierda no se puso de acuerdo en nombrar un candidato de consenso, ya que ni el socialista Daniel Martínez ni el diputado de Asamblea Uruguay lograron apoyos necesarios. Sin proponérselo, surgió como carta de “consenso” impulsada por las bases y el Partido Comunista, para sacar del embrollo del desacuerdo al FA.
PELOS Y SEÑALES
Ricardo Prato, un socialista que lleva varias décadas en la comuna y fue elegido por la nueva intendenta para ser el secretario general de la misma, definió a Olivera como una “militante política que ha dado su vida por la defensa de las necesidades del pueblo.
En diálogo con Observa, Prato señaló que Olivera es de ponerse al frente de los proyectos, aunque eso a menudo le juega en contra. “Es de las que se pone al frente de las cosas, de las conductoras que se involucra”, señaló. Para el nuevo jerarca, el hecho de ser mujer a Olivera le aporta “sensibilidad”.
“Incansable, empecinada y absolutamente convencida de que para todo es posible encontrar una solución”. Esas fueron las palabras que dedicó Marina Arismendi -ex ministra del Mides- para definir a Olivera, según publicó el sitio oficial de la campaña de la dirigente comunista.
(Observa)