El compositor argentino Roberto Firpo estaba en Montevideo una noche de 1917, cuando tuvo la oportunidad de dirigir su orquesta en La Giralda, el café más lujoso de la ciudad. Allí, Firpo hizo sonar por primera vez La Cumparsita mientras que su compositor, el entonces estudiante de arquitectura Gerardo Matos Rodríguez, lo escuchaba desde el público. Cinco años más tarde la confitería se derrumbó para dar inicio a las obras del futuro Palacio Salvo.
"Todo en el Palacio Salvo tiene que ver con el tango"
La Cumparsita nació en el viejo café La Giralda, que se encontraba en donde ahora está el emblemático edificio. En el piso 9 viven varios artistas que la recuerdan