Nacional > ELECCIONES MUNICIPALES

A Edgardo Novick le cerraron los números

El empresario convertido en político pisó fuerte en el Partido de la Concertación; blancos y colorados observan con atención, y cierto recelo, el avance del nuevo dirigente

Tiempo de lectura: -'

10 de mayo de 2015 a las 16:56

Puestos a imaginar el futuro, los seguidores del empresario convertido en político, Edgardo Novick, se imaginan los mejores escenarios posibles: dará batalla dentro del Partido Colorado, se quedará con su liderazgo y luego levantará esa colectividad hasta convertirla en la principal fuerza de oposición al Frente Amplio.
O, menos ambiciosos pero igualmente optimistas, hay quienes creen que dentro de cinco años se convertirá en el intendente de Montevideo. Él mismo dice que buscará ese destino en el devenir del próximo lustro.

Con este presente moderadamente promisorio surgido de los resultados electorales de ayer domingo, y con un futuro todavía inescrutable, no es raro que los colorados de Pedro Bordaberry se pongan en guardia ante Novick, que en el Partido Nacional duden acerca de qué actitud adoptar ante el empresario, y que los frenteamplistas le hayan puesto el ojo a la hora de las críticas y duden acerca de su apego al sistema de partidos. Dudas que Novick parece haber alimentado al invitar a los montevideanos a dejar de votar “políticos” para elegir “administradores”.

En reserva, algunos blancos se preguntan si no cometieron un involuntario error al darle los votos para que se convirtiera en el candidato independiente del Partido de la Concertación. ¿Y si Novick crece y hace crecer al Partido Colorado hasta superar al Partido Nacional? ¿Y si se convierte en una máquina de criticar a los mismos políticos que confiaron en él?
Las nuevas generaciones blancas miran con un tanto de desconfianza a Novick. El senador Alvaro Delgado –mano derecha del líder Luis Lacalle Pou- dijo que Novick juega al “roba montón” dentro del Partido de la Concertación y sugirió que no tiene un partido que lo respalde y lo convalide.

En cambio, el expresidente Luis Alberto Lacalle Herrera salió a defender al empresario, al que consideró amigo, y lo consagró como “hijo de su esfuerzo, triunfador por su trabajo y su inteligencia”. De paso, Lacalle Herrera –padre de Lacalle Pou- recordó que Novick colaboró con él en la campaña electoral de 2009 y que antes lo había hecho con el colorado Jorge Batlle.

La dirigencia colorada no descarta que Novick se convierta en un necesario revulsivo de la interna de ese partido. “No quedan dudas de que Novick después del domingo abrirá una agrupación en el Partido Colorado, claramente”, dijo Bordaberry el martes 5 en el periódico sanducero El Telégrafo. Pero el riesgo, como sucedió a nivel departamental, es que Novick no solo sume sino que siga de largo y supere los votos de sus socios.

Por otra parte, el dinero que tiene Novick -es un poderoso empresario dueño, entre otras cosas, de acciones del NuevoCentro Shopping, del negocio de ropa deportiva La cancha, de un hotel y de una casa de comidas- no solo le ha permitido desarrollar una campaña electoral en la que su rostro tuvo una presencia masiva en los medios de comunicación y en la cartelería callejera. Los billetes también le abren la puerta para hacer obra sin la necesidad de tener poder en el Estado.

Es así que el martes anterior a la elección lanzó su proyecto denominado Liga de Valores con la inauguración de la primera cancha de fútbol infantil con césped sintético en el club La Rinconada. Si se lo propone, otras inauguraciones lo tendrán como protagonista en los próximos cinco años. Dinero y, al parecer, voluntad, no le faltan.
A Novick también le juega a favor un origen relativamente humilde en el que ayudaba a su padre feriante a acomodar las frutas y verduras en el barrio La Comercial.

Los actuales líderes colorados y blancos –al menos aquellos que han primado en las internas pasadas- vienen de familia con poder económico –es el caso del colorado Bordaberry- o de alcurnia política como el nacionalista Lacalle Pou.

Novick se juega a recoger el hastío que los políticos pueden generar en cierta parte del electorado y se muestra como un administrador que llega desde afuera del sistema. Pero su casi inexistente trayectoria política pública genera sospechas en varios frentes. “Me preocupa que hay detrás de Novick. Me preocupa la reedición de una derecha populista que quiere hacer política denostando la política. La política sin ideología detrás es populismo puro y duro”, advirtió a El Observador el diputado y candidato a la IMM por el Partido Independiente, Iván Posada.

Por su lado, Novick se ha mostrado inflexible con los antagonistas que más rechazo provocan en los partidos tradicionales y, al parecer, apunta a obtener el beneplácito de quienes se ubican más a la diestra del sistema político. “Mientras yo cargaba cajones en la feria, (Lucía) Topolansky cargaba fusiles”, le lanzó a la exguerrillera tupamara y, por elevación, a su marido el expresidente José Mujica.
¿Es posible hacer política renegando de las ideologías que no son otra cosa que un conjunto de ideas? ¿Los uruguayos están dispuestos aromper con décadas de fidelidad partidaria para otorgarle un liderazgo trascendente a un outsider?

A los 59 años, Novick sacó la cabeza de sus negocios para pensar en otras cosas. Tiene cinco años para demostrar si la misma habilidad que tuvo para hacer dinero, la tendrá para juntar la cantidad de votos necesaria para ganar elecciones. O para admitir que lo suyo no es la política y que lo mejor es seguirle dedicando la mayor parte del tiempo a sus negocios privados.

REPORTAR ERROR

Comentarios

Contenido exclusivo de

Sé parte, pasá de informarte a formar tu opinión.

Cargando...