En la tarde de este jueves, una llamada avisó sobre una presunta bomba colocada en un avión que llevaba militares al Congo y motivó que se activara el protocolo en el Aeropuerto de Carrasco. Después de la evacuación del vehículo y de una exhaustiva inspección, se determinó que no había ningún artefacto explosivo.
Pasadas las 18:00 de este jueves, una llamada telefónica a la mesa de informes de la aerolínea Etiopian indicó que había una artefacto explosivo en un bolso dentro del avión Boeing 787-8, informó Subrayado y confirmó El Observador con fuentes de la Dirección Nacional de Bomberos.
El vehículo había sido contratado por la Organización de Naciones Unidas (ONU) como transporte militar hacia el Congo. Se trataba de la última rotación de efectivos del Batallón Uruguay IV desplegado en la misión en el país africano, dijeron fuentes del Ejército a El Observador.
Bomberos fueron al lugar. El avión fue evacuado y se comenzó una inspección minuciosa. Bomberos revisaron bolsos y objetos en busca de indicios, en todo el avión, tanto a bordo como en la carga. No se encontró ningún elemento sobre el que se presumiera fuera un artefacto explosivo.
El avión fue liberado y salió a las 19:10.