Uno de los 29 acusados en el juicio por los atentados islamistas del 11 de marzo de 2004 en Madrid, había mostrado su deseo de destruir las denominadas torres KIO, dos rascacielos emblemáticos de la capital española, declaró el lunes su ex esposa y el hermano de ésta última.
Las torres KIO, construidas por la empresa Kuwait Investments Office, son dos rascacielos inclinados uno frente al otro, y situados en la Plaza de Castilla (norte de la capital).
El presidente del tribunal, Javier Gómez Bermúdez, tuvo también que tranquilizar a este "testigo protegido", cuya identidad no ha sido revelada y que comparece en una sala aparte, comunicada por un sistema de audio con el tribunal, donde se encuentran los acusados."Tengo miedo señoría, no sé qué puede hacer esa gente", dijo el testigo.
Durante su declaración al comienzo del juicio, Almallah Dabas había negado firmemente haber ayudado a la preparación de los atentados, aunque reconoció que conocía a algunos de los responsables de los atentados.
El juicio, en el que los siete principales acusados podrían ser condenados a una pena récord de 270.600 años de prisión (limitada en la práctica a 40 años de reclusión máxima) terminará en julio próximo. La sentencia se conocerá en octubre.
(AFP)