6 de noviembre de 2014 20:51 hs

Un estudio elaborado por The Economist Intellingence Unit evidenció algunos retos que enfrenta Uruguay para consolidar su política de inclusión financiera como la “fragmentación” en los servicios que brindan los bancos privados, la reducción de la competencia y los “topes” sobre las tasas de interés al microcrédito. “El sector de servicios financieros está sufriendo una fragmentación cada vez más acentuada. Los bancos privados se orientan hacia las personas de mayores ingresos, en tanto que el BROU y las financieras ofrecen servicios a los pobres”, advirtió.

El trabajo titulado Microscopio Global 2014 Análisis del entorno para la inclusión financiera, evalúa el ambiente normativa para la inclusión financiera en base a 12 indicadores de 55 países. A principios de este año, Uruguay promulgó la ley de inclusión financiera, con el objetivo de incrementar el número de personas que utilizan bancos. Esa “ley fue objetivo de críticas porque no atiende de manera suficiente a las poblaciones vulnerables”, recuerda el informe.

Precisamente, el trabajo considera que esta normativa “da preferencia a los bancos y no a otras instituciones financieras, de manera que puede disminuir la competencia de las instituciones no bancarias. Por otro parte, los topes a las tasas de interés para el otorgamiento de microcrédito afecta a las entidades más pequeñas”, señala el documento.

Más noticias

En el trabajo, se destaca que Uruguay tiene uno de los ingresos per cápita más altos de la región de América Latina y el Caribe. “Sin embargo, el uso de los productos bancarios es relativamente bajo”, con un desarrollo “lento” de la inclusión financiera. “Los bancos privados más importantes son sucursales de subsidiarias de grandes bancos internacionales que se dedican a un portafolio reducido de actividades”, explica el trabajo.

Además, considera que las financieras, cooperativas y ONG que prestan servicios financieros, tiene una “pequeña” intervención en la inclusión financiera. “El segmento que ofrece servicios a los pobres tiene una presencia estatal significativa a través de República Microfinanzas, que es propiedad del BROU. La competencia se ha debilitado por la imposición de topes a las tasas de interés de los microcréditos. Estos topes, en opinión de funcionarios del sector, son bajos para instituciones más pequeñas”, advierte el trabajo de The Economist. Una de las debilidades es que la infraestructura de acceso sigue siendo deficiente debido al bajo número de sucursales y agentes. En 2013, Uruguay contaba con 45,2 cajeros automáticos y 12,17 sucursales bancarias por cada 100 mil habitantes, frente a un promedio de 54 cajeros y 44 sucursales en otros países sudamericanos.

Sexto en la región
En el ránking de América Latina y el Caribe, Uruguay comparte la sexta posiciones junto a Paraguay y Brasil con 53 puntos. En primer lugar, aparece Perú (87), seguido por Colombia (85), Chile (66), México (61) y Bolivia (58).

Te Puede Interesar

Más noticias de Argentina

Más noticias de España

Más noticias de Estados Unidos