27 de mayo de 2013 17:27 hs

El plan de uso y manejo de suelos que el Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP) comenzó a aplicar en forma rigurosa y obligatoria estará contribuyendo a mitigar la principal fuente de contaminación del río Santa Lucía: la pérdida de suelos por efectos de la erosión, lo que se suma a las normativas que se están concretando para el manejo de los efluentes en los tambos, destacó ayer el ministro Tabaré Aguerre.

El ministro se refirió a este tema durante el acto de asunción del nuevo presidente del Instituto Nacional de la Leche (Inale), Ricardo De Izaguirre. Su antecesor, Manuel Marrero, fue definido a su vez como el articulador de este organismo.

Aguerre resaltó el mayor nivel de productividad del sector lechero y advirtió que la intensificación multiplica los desafíos de sustentabilidad, “un problema que hoy estamos viviendo”. Agregó que “se está concretando la normativa para el manejo de efluentes en los tambos, tan largamente discutido en el propio Inale”.

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El jerarca enfatizó que los planes de uso y manejo de suelos son la principal política pública en materia medio ambiental que está ejecutando el país. Destacó además que la Universidad de la República, a través de un buen estudio encabezado por cuatro decanos, concluyó que la mayor fuente de contaminación del agua es la erosión, “es decir, la contaminación difusa con fósforo y nutrientes que van con las partículas sólidas de suelos” al río Santa Lucía.

El ministro explicó que “si condicionamos la intensidad de la agricultura a la utilización de un modelo que nos permite predecir la pérdida de suelos, eso está contribuyendo a mitigar la principal fuente de contaminación”.
Aguerre afirmó también que en la cuenca del río Santa Lucía “tenemos una buena parte de la lechería nacional; por lo tanto, manejo de efluentes y atacar la pérdida de suelos del sector lechero son algunos de los desafíos donde el MGAP y el Inale van a tener que trabajar profundamente”.

El ministro entendió además que una agricultura competitiva, sustentable, que construya desarrollo y no sea solo crecimiento, requiere de dos cosas: en primer lugar, disminuir la asimetría de la información y, en segundo lugar, los riesgos climáticos, que siempre son mucho más graves para pequeños y medianos productores, y donde un seguro podría hacerse cargo de financiar ese costo.

También es claro que no hay cadena lechera sin tamberos y sin trabajadores, opinó Aguerre, quien explicó que la diferencia entre el crecimiento y el desarrollo radica precisamente en considerar los aspectos humanos y las dimensiones ambientales de las propuestas. Afirmó que Uruguay se está transformando, mucho más rápido de lo esperado, en un país desarrollado, siendo el sector lechero estratégico en ese objetivo.

Por otra parte, el flamante presidente de Inale, Ricardo De Izaguirre, productor lechero de Florida, destacó la importancia de la gente, por encima de ser productor tambero o industrial. “Lo que nos tiene que importar es que el hombre viva mejor. Que la gente de campo y de la industria vivan mejor. Somos conscientes que la única manera de transformar lo que nos da la naturaleza es con trabajo y en forma colectiva”.

Resaltó el trabajo de todos, incluyendo las cooperativas, y afirmó que “más del 80% de la leche la procesamos nosotros mismos, porque creemos en nosotros, porque somos capaces de llevar adelante hasta el final nuestra propia producción”. Explicó que son formas de responsabilidad que va adquiriendo el sector y también dimensionó el papel del productor, que es el primero en preservar la ecología, porque el campo sin gente es un desierto.


La construcción del Inale


lll El presidente saliente del Instituto Nacional de la Leche (Inale), Manuel Marrero, quien había renunciado a su cargo en marzo pasado, dijo ayer que Inale se creó por decisión política del gobierno en respuesta a los planteos de gremiales y sectores de la producción, en procura de un ámbito que representara a todos los eslabones de la cadena.

Recordó los distintos tramos que desde 2005 se cumplieron para la construcción institucional de Inale, haciendo una mención especial a la academia, técnicos, productores, industriales e instituciones que aportaron su experiencia y visión del desarrollo, sin cuyo aporte no hubiera sido posible generar las distintas propuestas, entre otras las referidas a calidad de la leche y planes de efluentes en los tambos.

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