Aunque escriba con responsabilidad y rigor profesional, debo asumir que es muy fácil sentarse frente a la computadora y teclear lo que uno analiza, con los hechos y con toda la subjetividad del caso sobre una situación que involucra a otra persona, y en la que es muy difícil ser justo. Pero frente a lo que sucedió en las últimas horas con la abrupta salida de Diego Aguirre de Peñarol, después de haber escuchado los argumentos del entrenador y de conocer entretelones de la actual vinculación del técnico a través de la información de los dirigentes, entiendo que el entrenador tomó la decisión de irse en el momento menos oportuno.
Aguirre eligió un mal momento para irse
El entrenador de Peñarol se fue por dinero, pero en la vida no todo es dinero, también hay compromisos y palabras asumidas