11 de abril de 2011 19:02 hs

El primer vuelo de prueba del Airbus A380 -que se postula como gran rival de Boeing- demostró esta semana que la competencia tecnológica e industrial entre Europa y Estados Unidos será un componente dominante de la economía mundial en las próximas décadas.

Hasta ahora, esa rivalidad era de orden general, pues ambas marcas operaban en segmentos comerciales diferentes. Pero, a partir de 2006 -cuando comience a volar la nueva joya de la tecnología europea- el duelo se concentrará en un segmento muy específico del mercado.

El prototipo europeo mostró claramente sus músculos al consagrarse como el avión de pasajeros más grande del mundo, récord que mantenía desde hace 30 años el Boeing 747, veterano pionero de los "Jumbo".

Más noticias

El objeto que Chirac señalaba como ejemplo es una estructura de dos pisos, de 73 metros de largo y 24 de alto, sostenida por alas que de extremo a extremo ocupan 80 metros. Ese formidable coloso del aire puede transportar entre 550 y 850 pasajeros, con un peso máximo al despegue de 560 toneladas, sobre un trayecto de 14.000 kilómetros sin escala.

Los especialistas, más escépticos, apuntan que primero habrá que encontrar una clientela capaz de pagar los precios correspondientes.

Airbus asegura que el costo de explotación por pasajero del A380 es inferior en 15% a 20% al B747, ya que su consumo de combustible es inferior, además de ser más silencioso (cuestión crítica a la hora de responder a las exigencias de los vecinos de los aeropuertos).

Hasta ahora, 15 aerolíneas hicieron un total de 154 pedidos del A380, de ellos 144 confirmados, cifra muy cerca de las previsiones. En esa lista, por el momento, no figura ninguna empresa latinoamericana o española, que podrían comenzar a optar por el mastodonte europeo dentro de cuatro o cinco años, según estimaciones de Airbus.

La batalla por el dominio de la aviación comercial que enfrenta a Airbus con Boeing --enmarañada además por el conflicto entre la Unión Europea y Estados Unidos por las subvenciones públicas a sus respectivos constructores aeronáuticos-- va más allá de un duelo de gigantes del aire.

Casi simultáneamente con el despegue del A380, Boeing anunciaba dos importantes ventas del Dreamliner, a Air Canada y Air India, lo que llevó a 237 el número total de pedidos.

"Es sólo el comienzo de una batalla", advirtió el presidente de Airbus, Noel Forgeard, "una batalla feroz".

(AFP)

Te Puede Interesar

Más noticias de Argentina

Más noticias de España

Más noticias de Estados Unidos