La imposibilidad de abastecer rápidamente a Argentina -debido a las trabas comerciales impuestas por el gobierno de Cristina Fernández- están provocando un incremento en los stocks de las zonas francas uruguayas y la decisión de algunos usuarios de dejar de operar. El presidente de la Cámara de Zonas Francas del Uruguay, Daniel Carriquiry, dijo este miércoles a El Observador que actualmente las medidas restrictivas de Argentina se están sintiendo en la falta de movilidad de la mercadería, lo que genera costos a sus clientes.
Alrededor del 35% del volumen de mercadería en tránsito almacenada en las zonas francas uruguayas corresponde a productos que tienen a Argentina como destino final y, por ende, es un volumen importante de carga que sufre las demoras de la aprobación de las licencias o de las declaraciones juradas para su ingreso al vecino país.
Carriquiry dijo que esto provoca “un enlentecimiento importante, disminución de actividad, stocks elevados y poca rotación de la mercadería”, lo que está generando que, “algunas empresas empiecen a no operar en las zonas francas uruguayas por no poder abastecer a Argentina”.
El usuario de la plataforma comercial sufre el encarecimiento en almacenaje y seguros, además del incremento en los costos financieros.
“La falta de rotación implica un perjuicio para el cliente y para la zona franca ya que ciertos usuarios empiezan a abandonar la operación porque se les cierra el principal mercado y el tiempo que tenían planificado ya no se cumple”, dijo el empresario. En ese sentido, reconoció que es muy pronto para hacer evaluaciones aunque, de todas formas, subrayó que “el balance va a ser negativo”.
Según las previsiones de empresario, un inventario de zona franca que rota cada tres meses empezará a demorar cuatro o cinco.
Servicios
En otro orden, Carriquiry recordó que el 1º de abril empezará a aplicarse otra norma en Argentina que resentirá aún más la actividad logística. En este caso se apunta a dificultar la contratación de servicios, de modo que se solicita una declaración jurada anticipada que explicite la contratación.
“Esto va a impactar directamente en nuestra actividad. De acuerdo con la reglamentación que han impulsado las autoridades argentinas hay que presentarse previamente con el acuerdo que se haya realizado con la empresa de aquel país en Uruguay y, luego, esperar que sea aprobado. Recién en ese momento el banco interviniente tendrá que hacer otra actuación para emitir los fondos. Todo esto nos genera una interrogante a la hora de esperar la autorización, o no, de un contrato logístico”, dijo Carriquiry.
En ese sentido, agregó que si no se autoriza puede afectar la cadena de servicios y cobro y que se estaría en presencia de “una situación muy grave”, aunque todavía no se conocen los criterios y los tiempos que va a llevar toda la normativa.
“No creo que estas sean medidas provisorias de Argentina y considero que van a durar por un tiempo”, sentenció el empresario.