Uruguay está buscando alternativas para obtener gas licuado ante la incertidumbre de los suministros terrestres de gas natural sudamericano. "No podemos quedarnos de brazos cruzados, no se destraban los problemas en la región y no vemos avances, y debemos asegurar el suministro", dijo este miércoles el presidente de Ancap, Daniel Martínez, a la agencia de noticias EFE.
El pasado lunes, Martínez suscribió un memorando de entendimiento con la petrolera estatal brasileña Petrobras y UTE, para verificar la viabilidad técnico-económica de una planta de regasificación de gas licuado que sirva para generar energía.
"Ellos (Repsol) plantearon que podrían tener interés en crear una planta de regasificación, pero por ahora estamos conversando", explicó Martínez.
Además, Martínez recordó el fallido proyecto del "anillo energético" que hubiera traído gas peruano a través de Chile y Argentina. También, hizo énfasis en los pocos avances para comprar directamente gas boliviano a través de la varias veces propuesta y pospuesta construcción de un gasoducto que una a Bolivia y a Uruguay pasando por Paraguay y con posibles ramificaciones hacia Brasil y Argentina.
El directivo recordó que actualmente el gas licuado del petróleo es un commodity, una mercancía cuyos precios se rigen a nivel internacional. "Y puede suceder que se obtenga más barato que el que viene por caño", agregó.
(En base a EFE)