Después de unos cuantos años usando iOS –años de disfrute y padecimiento, como suele suceder con cualquier ecosistema que progresivamente se hace opresivo– desde hace tres meses estoy usando Android full time. La curva de aprendizaje, como se denomina al tiempo que le lleva a un usuario acostumbrarse a la nueva interfaz, es cada vez menor y en mi caso bastó poco más de una semana para personalizar el celular para que responda a mis necesidades, sin importar su sistema operativo.
Conclusión primaria: iOS 12 y Android 9.0 Pie (las dos últimas versiones) cada vez se parecen más. Aquí una guía de sus características y en qué áreas destacada un sistema operativo sobre el otro.
Asistentes virtuales
Entre Siri (de iOS) y Google Assistant (Android) hay diferencias que benefician a uno y otro sistema operativo. Siri suele ser más “inteligente” a la hora de entender las palabras que se le dictan a la hora de componer un texto (mail, mensaje de WhatsApp, etcétera); en particular Siri es definitivamente mejor porque es posible definirle incluso signos de puntuación simplemente pronunciando su nombre (“coma”, “punto”). Pero Google Assistant es más intuitivo y da menos vuelta a la hora de “entender” órdenes específicas como “creá una alarma para las 7 AM” o “¿cuál es la próxima cita en mi calendario?” De hecho entiende mejor que Siri estos comandos aunque se usen diferentes palabras para una misma acción, como por ejemplo “cita” o “calendario”.
A la hora de los fallos las culpas se reparten equitativamente. No es inusual que Siri te diga “no puedo entender lo que me dices” o que Google Assistant directamente te conteste algo que no tiene relación con lo preguntado o pedido.
Reconocimiento facial
Tanto en esta función como en la de detección de huella digital para destrabar el celular, la diferencia dependerá mucho de qué marca y modelo es el smartphone Android. En los de alta gama de Samsung, Huawei o Xiaomi, entre otras marcas, ambas funciones han mejorado tanto que compiten cabeza a cabeza con el iPhone. Si bien los celulares de Apple fueron históricamente superiores en estos aspectos, tanto Samsung con su línea S10 y Huawei con la P30 (ambas lanzadas este año) se ubican en el mismo nivel o casi.
En términos de seguridad los analistas consideran que los sensores de Face ID de Apple son mejores que los de Android, que en algunos casos pudieron ser engañados con fotos o rasgos faciales muy similares. A nivel de rapidez para desbloquear no hay diferencia (al menos que pueda ser percibida por un humano). De hecho el S10 de Samsung y el P30 de Huawei logran reaccionar más rápidamente en condiciones de oscuridad.
RA y RV
En este aspecto Android gana, en buena parte por el camino que ya ha recorrido Google con DayDream y Oculus. En el caso de Apple no trae en su SO casi ninguna opción en estas áreas, salvo la de identificar un QR desde la cámara de fotos, algo que hasta hace poco no se podía hacer. En cambio en Android es común que la cámara incluya una serie de funciones basadas en RV, RA y también en inteligencia artificial.
Entrada de audífonos
De nuevo depende del celular Android, pero es bastante común todavía encontrar modelos que permiten conectar directamente auriculares por una entrada diferente a la que permite cargar; en el caso de iPhone esto ya fue deshabilitado hace al menos dos años, lo que obliga a tener que comprar un adaptador nada barato para cargar y escuchar audio al mismo tiempo. Otros celulares Android también eliminaron la entrada de carga, sobre todo los de alta gama.
Experiencia unificada
Apple logra con su sistema operativo algo que Android no puede ni podrá y es unificar totalmente la experiencia de uso para todos sus dispositivos que funcionan con la última actualización. Puede ser un iPhone 6 o XS o un iPad, pero en todos los casos se navega el celular o tableta de la misma manera. Hay unos pocos cambios gestuales entre los iPhone anteriores al X y los lanzados en 2017 y 2018, pero son intuitivos y no cambian la lógica de uso.
En el caso de Android esta puede diferir bastante dependiendo de las capas o pieles, que es como les llaman las marcas a esa segunda interfaz sobre el sistema operativo original. Es por esta razón que no es exactamente lo mismo usar Android en Samsung que en Huawei. Los celulares de esta última empresa incluso permiten elegir una forma de navegación mucho más gestual y similar a la del iPhone, mientras que Samsung se ha mantenido más fiel al Android original en algunos aspectos como el cajón de apps.
Lo cierto es que una vez que el usuario se acostumbra a su celular, la experiencia de uso de Android es tan cómoda como la de iOS.
Gerenciamiento del tiempo
Desde hace al menos de dos años comenzaron a aparecer en ambos sistemas operativos mecanismos que intentan ayudar al usuario a controlar el tiempo que pasa –o quiere pasar– en determinadas apps o el tiempo total que invierte frente a su pequeña gran pantalla. Ambos SO permiten limitar los minutos u horas que dedicamos a nuestros celulares. En este aspecto Android da acceso a una mayor personalización e incluso a un control más férreo. Se puede, por ejemplo, definir un máximo de –por ejemplo– cuatro horas por día; si se supera ese límite hay funciones que directamente impiden el ingreso a ciertas apps o pasan todo a blanco y negro, para desalentar el uso del celular.
Batería
Esta comparación es compleja porque depende en buena parte del hardware, pero en términos generales los iPhone no se caracterizan por una buena duración de la batería, mientras que buena parte de los Android –sobre todo aquellos con tecnología de punta– llegan sobrados hasta el fin del día. En mi experiencia de pasaje al sistema de Google fue uno de los puntos que más me impresionó. Los dos SO incluyen modos de ahorro de energía para prolongar la duración de la batería al limitar el rendimiento, la conectividad y otras características, pero en el caso de Android es más eficiente.
Precio
Los celulares iPhone de última generación superan largamente los US$ 1.000 (y pueden llegar hasta los U$$ 1.900, al menos en Uruguay), al igual que los de alta gama de otras marcas líderes como Samsung y Huawei. Pero en el caso de los Android hay una interesante variedad de dispositivos de gama media, con buenas prestaciones y precios que en algunos casos no superan los US$ 300. Es decir, hay muchas opciones Android baratas de estas y otras marcas, mientras que los iPhone más baratos (los 7 u 8 por ejemplo) no bajan de los US$ 400 y se trata de celulares de hace tres o cuatro años atrás.
Tiendas de aplicaciones
Tanto la App Store de Apple como la Google Play son dos ecosistemas privilegiados a la hora de encontrar cuanta aplicación uno pueda imaginar. En los últimos años cada vez se parecen más en diseño y usabilidad; si bien Google Play tiene más apps disponibles (porque suele ser más abierta a las propuestas de desarrolladores) es cierto que algunas solo se consiguen para iPhone. Desde el punto de vista de diseño la App Store mejoró muchísimo en el último año; si se le suma una cuidada curaduría en la que no solo se recomiendan las mejores o más populares apps sino que se genera algo así como un blog sobre diferentes temas, termina siendo un poco más amigable que Google Play, que sigue apegado a las algo antiguas categorías de Recomendados y Más Populares. Se estima que hay unos 3,5 millones de apps Android y 2,2 millones para iOS. En Play Store hay más aplicaciones gratuitas que en la tienda de Apple y otra de sus ventajas es que permite “devolver” una app en las dos horas siguientes a la compra. En ambos casos se pueden comprar con huella dactilar, si es que el smartphone lo permite.
Personalización
Históricamente ha sido una de las grandes ventajas de Android, sobre todo en materia de widgets y acceso directos, pero también en este campo iOS se ha acercado hasta el punto de que ambos sistemas ofrecen experiencias muy similares. Dependiendo del fabricante, Android permite incluso diversas formas de navegar, ya sea solo con gestos (como en los últimos modelos de iPhone desde el X) o con botones virtuales. Esto tiene sus pro y sus contras. Android da más libertad pero también más opciones que pueden hacer más complejo el proceso a la hora de personalizar el uso. La gran ventaja de iOS es que es igual siempre y en todos los iPhone o iPad. En cambio Android puede diferir, leve o no tan levemente, dependiendo del fabricante y de esa segunda capa que suele agregar, que en muchos casos viene con apps instaladas de fábrica que no son las que el usuario elige usar y que sin embargo no se pueden eliminar.
WhatsApp
A la hora de cambiar de iOS a Android, lo único que aún extraño tiene que ver con notificaciones y WhatsApp. En el iPhone es posible silenciar todo tipo de notificaciones, incluyendo la molesta barra que surge en la parte superior del celular cuando llega un mensaje de esta plataforma de mensajería. En Android no siempre es posible. Tampoco es tan fácil personalizar WhatsApp para evitar que se descarguen automáticamente en el carrete las imágenes que se reciben. Si bien es posible configurar esta opción, luego es bastante complejo poder guardar una foto en particular que sí se desea guardar. Hay que dar varias vueltas. Sin embargo algunos celulares con Android permite usar apps gemelas, lo que permite por ejemplo tener dos WhatsApp diferentes (uno personal y otro par el trabajo, por ejemplo) con diferentes números de teléfono.
De nuevo en este caso las diferencias tiene que ver sobre todo con el hardware de cada teléfono y las características de cada cámara, pero en términos generales los smartphones con Android han evolucionado muy bien para posicionarse ya en algunos casos por encima de la calidad de imagen de Apple. Tanto Samsung como Huawei como Google con sus teléfonos Pixel (no disponibles en Uruguay) han logrado empatar y, según algunos analistas, mejorar la fotografía de los iPhones. Una de las ventajas que aún conserva iOS es su app de fotografía, que es más sencilla de usar e intuitiva, tal vez porque tiene menos opciones que algunos celulares Android.
Imagen
De nuevo en este caso las diferencias tiene que ver sobre todo con el hardware de cada teléfono y las características de cada cámara, pero en términos generales los smartphones con Android han evolucionado muy bien para posicionarse ya en algunos casos por encima de la calidad de imagen de Apple. Tanto Samsung como Huawei como Google con sus teléfonos Pixel (no disponibles en Uruguay) han logrado empatar y, según algunos analistas, mejorar la fotografía de los iPhones. Una de las ventajas que aún conserva iOS es su app de fotografía, que es más sencilla de usar e intuitiva, tal vez porque tiene menos opciones que algunos celulares Android.
De ida y de vuelta: cómo hacer la mudanza
De Android a iOS. Cuando se comienza a configurar el iPhone el sistema pregunta si el usuario tenía un celular Android y en ese caso le pide que descargue una app (Move to iOS) tanto en el iPhone como en el smartphone anterior. Estas se sincronizan-deben estar conectadas a la misma red de Wifi- y luego de unos minutos todo queda sincronizado.
De iOS a Android. En este caso hay más de una opción. Una de ellas es utilizar Google Drive en el iPhone con una cuenta de Google; dentro de la app hay que ir a Menú/Ajustes/Copia de Seguridad y seleccionar todos los datos que se quieren respaldar. En el nuevo celular Android descargar Drive, conectarse a la cuenta y el contenido del otro celular quedará disponible. Esto no sirve para Whatsapp. También existen app como Smart Swith de Samsung o Phone Clone de Huawei, con los mismos fines.
En cualquier caso, un buen consejo para todos los usuarios que no tengan claro si serán fieles a uno u otro sistema operativo por largo tiempo, es que mantengan todos sus datos –o todo los que sean posibles- en servicios de Google; de esta manera las fotos están en Google Photos, los documentos en Google Drive, las notas en Google Keep y los contactos y calendarios en los respectivos servicios de esta empresa. Luego se puede acceder a ellos desde las apps móviles o desde la PC.