Por Matías Castro - Especial para Cromo
La literatura, que pareció más de una vez tan amenazada por las nuevas tecnologías, ha encontrado nuevas formas y otra vida en las pequeñas pantallas de los dispositivos móviles. Ya no se trata de que el libro electrónico, como el Kindle de Amazon, mate al libro en papel, sino de numerosas aplicaciones que dan oportunidades digitales a lectores y escritores. Y se trata, también, de nuevos formatos de escritura.
En Uruguay, el ejemplo más cercano es la Biblioteca País, creada por el Plan Ceibal. Esta app de uso gratuito funciona como una biblioteca virtual y ofrece dos opciones: los libros se leen en línea o se pueden descargar temporalmente, como préstamo. Esto quiere decir que mientras el usuario tiene un determinado libro en su teléfono, tableta o iPad, otros usuarios no podrán descargarlos. En total, el catálogo incluye más de 4.000 novelas, cuentos, ensayos, biografías, historietas, libros de arte y audiolibros.
De acuerdo a datos proporcionados a Cromo por Ceibal, Biblioteca País presta un promedio de 9.463 libros por semana. Esta cifra incluye los textos de estudio para Secundaria y Primaria (en este caso hay 70 títulos disponibles) y también las descargas hechas a través de las tabletas del Plan Ibirapitá para adultos mayores. En lo que va del año, la aplicación ha sido descargada 46.250 veces: unas 9.000 en iPhones y casi 37 mil en dispositivos con Android.
El equivalente anglosajón, aunque privado, es la aplicación Bookmate, que también está disponible en español y otros 18 idiomas, como turco, sueco y ruso. Con nueve años de vida, sus responsables afirman que tienen 6 millones de lectores y un catálogo de 500 mil libros y unos 45 mil audiolibros.
Siguiendo el criterio de Netflix y Amazon, su sistema incluye un algoritmo que oficia de consejero y ofrece recomendaciones de libros con la promesa de que siempre se encontrará algo para leer. La diferencia con la Biblioteca País es que cobra una suscripción mensual de US$ 9. Al funcionar en parte como una red social, permite crear estanterías virtuales en las que cada usuario coloca sus libros favoritos para compartir sus preferencias con otros. De todos modos, hay algunas reseñas que afirman que el punto débil de Bookmate está en que su catálogo de libros comerciales no incluye todo lo que está en una librería actualizada.
El éxito de Wattpad
En paralelo han surgido otras apps que ofrecen narraciones pensadas específicamente para dispositivos móviles. La número uno, creada en 2006 en Canadá y primero para internet, es Wattpad. Sus responsables la presentan como una comunidad de lectores y escritores, y en ella pueden publicarse libremente historias y acceder a una audiencia potencial multitudinaria a través de su red interna. Sus cifras oficiales aseguran que tiene 65 millones de usuarios en 32 idiomas.
Wattpad es principalmente conocida fuera de su circuito gracias al éxito de la novela After, escrita por Anna Todd. Cuando tenía 23 años comenzó a publicar un capítulo al día, escritos en su celular y protagonizados por uno de los miembros del grupo One Direction. Exitosa desde su inicio digital, la historia fue luego publicada en cuatro gruesas novelas y se convirtió en película. Hay otros éxitos surgidos de Wattpad, como la película The kissing booth, que está en Netflix.
Dos datos significativos de Wattpad, según sus propias estadísticas, es que el 70% de usuarios son mujeres y que el 80% del total son millennials o de la generación Z (los nacidos desde 1995 en adelante).
Apuestas de la industria del libro tradicional
La industria del libro tradicional mira hacia estos nuevos formatos narrativos. El grupo editorial Planeta, el segundo más grande en habla hispana, creó el año pasado la aplicación Leemur, inspirada en otra estadounidense llamada Hooked. En Leemur se puede leer y escribir historias pero en formato de un chat similar al de WhatsApp. Se trata de historias cortas y muy ágiles que apuntan a lectores adolescentes (cosa que coincide con el perfil lectores de Wattpad) y que, a pesar de incluir diversos géneros, tratan principalmente de terror y romance. De acuerdo a cifras de Planeta, ha tenido medio millón de descargas y la mitad de esos usuarios optaron por pagar para tener todos los servicios.
“Las consideramos una herramienta de difusión de proyectos de autores. En muchos casos han servido como canteras para descubrir talentos, así que son aplicaciones buenas y necesarias”, afirma sobre Wattpad y otras similares Julián Ubiría, gerente editorial de Penguin Random House en Uruguay. “Por otra parte, hay muchos títulos nuestros en la Biblioteca País. Y no sentimos que haya una competencia. Es difícil de medir porque hay muchos elementos a nivel de mercado para ver qué es competencia y qué no. Estas herramientas, si están amparadas por legislaciones vigentes y respetan los derechos de autor, no nos parecen competencia sino que son complementarias”.
De parte de las grandes editoriales, la única iniciativa específica de app que vende sus ebooks es la de Penguin Random House Sudáfrica. Esta filial del mayor conglomerado editorial del mundo ofrece a través de la aplicación solo libros de autores de ese país.