Sin estridencias futbolísticas–aunque con goleadas, porque los últimos tres partidos los ganó 3-0–, porque su nivel no se lo permite, Nacional se empieza a abrir camino en la maleza que había rodeado al técnico argentino Marcelo Gallardo. Y eso es mucho decir después de los problemas que arrastró hasta la séptima fecha (había ganado solo dos partidos en siete), cuando su continuidad al frente del plantel estuvo en duda y su relación con Nacional pendía de un hilo. Las victorias sobre Cerrito, Rentistas y, anoche, ante El Tanque Sisley, le permitieron al entrenador superar los primeros obstáculos para extender su proyecto como DT, ganar la confianza y el crédito del hincha y trabajar en calma durante las próximas semanas.
Aprendió la tabla del 3
Los albos no jugaron bien: en el primer tiempo fueron controlados por la buena estrategia visitante, pero con goles desarmaron el nudo que tenían