El periodista mexicano Nelson Matus fue asesinado a balazos en la popular ciudad turística de Acapulco, en el sur del país, y se convirtió en el segundo profesional de la prensa mexicana asesinado en una semana, informó la fiscalía regional.
Matus, fundador y director del portal de noticias Lo Real de Guerrero, que informa sobre la violencia que se vive en esa región de México, fue baleado a quemarropa por un grupo de sicarios cuando se disponía a abordar su automóvil en el estacionamiento de una tienda en el barrio Emiliano Zapata.
Matus tenía una década y media de experiencia como periodista, había salido ileso de un ataque anterior, ocurrido en 2019, y se especializaba en la cobertura de hechos violentos, indicó Balbina Flores, representante en México de Reporteros Sin Fronteras (RSF).
La nota más reciente de Matus en Lo Real de Guerrero se había publicado el día anterior y daba cuenta del hallazgo de “restos humanos en bolsas negras a un costado del hotel La Palapa”, en Acapulco.
Matus es el segundo periodista asesinado en una semana en México, considerado uno de los países más peligrosos en el mundo para los comunicadores, luego del homicidio de Luis Martín Sánchez, corresponsal del periódico La Jornada en Nayarit, cuyo cuerpo fue encontrado el 8 de julio con signos de violencia luego de ser reportado como desaparecido.
Ambos asesinatos se dan en medio de una escalada de ataques a reporteros en Acapulco, entre ellos el registrado el lunes pasado, cuando dos hombres balearon de gravedad en el barrio Morelos a Alan Castro Abarca, administrador de dos páginas de noticias de Facebook, e hijo del reportero Celso Castro Castro. Ataque similar al que sufrió días antes José Carlos González Herrera, administrador de otra página de Facebook de noticias.
De acuerdo con RSF, desde el año 2000 fueron asesinados más de 150 periodistas en México. Según el Gobierno, sólo en 2022 se registraron 13 homicidios de reporteros, la mayoría de cuales continúan impunes.
Por su parte, la organización Artículo 19, fundada en 1987 para defender la libertad de expresión y el derecho a la información, señala que 2022 fue el año más mortífero para los periodistas en los estados de Veracruz, Guerrero y Oaxaca, con la mayor cantidad de periodistas ultimados.
El crimen de Matus estremece de nuevo a Guerrero, uno de los estados más azotados por la violencia proveniente del crimen organizado dedicado al narcotráfico. El lunes pasado, en su capital, Chilpancingo, fueron retenidos 13 agentes de seguridad mexicanos por manifestantes, presuntamente infiltrados por un grupo criminal, que finalmente fueron liberados al día siguiente tras negociaciones con el Gobierno.
Los manifestantes sitiaron esa capital de 3,5 millones de habitantes para exigir la excarcelación de dos hombres arrestados la semana previa y que según el Gobierno pertenecen a la banda narcotraficante de Los Ardillos.
“Guerrero atraviesa una situación muy compleja. Está enfrentando niveles muy altos de violencia, lo que hace más vulnerables a los periodistas de ese estado, en especial a los que cubren noticias policiales”, explicó Balbina Flores.
Vestidos de negro y al grito de “¡Justicia!”, decenas de periodistas protestaron el lunes pasado en Ciudad de México, la capital del país, por el asesinato de Sánchez, ocasión en la que la Oficina en México del Alto Comisionado las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (ONU-DH) condenó el homicidio y reclamó que el crimen sea investigado de manera “pronta, exhaustiva, independiente y eficaz”.
(Con información de AFP)