El asesinato del ex futbolista Albeiro 'Palomo' Usuriaga conmocionó este jueves al fútbol colombiano, que lo recuerda como uno de los artífices de la clasificación al Mundial de Italia-1990, pero también como una persona que vivió en medio de escándalos.
El comandante de la institución en Cali, coronel Mario Gutiérrez, señaló que Usuriaga perdió la vida de forma inmediata tras recibir siete balazos, los que comprometieron órganos vitales, en momentos en que compartía con un grupo de amigos en un establecimiento público vecino a su residencia.
El secretario de Gobierno de Cali, Miguel Yusti, cuestionó, a su turno, a la fuerza pública de la ciudad, que desde el martes realiza un vasto operativo en varios suburbios de la capital del departamento del Valle para rescatar a Mayra Alejandra Gómez, una niña de 9 años secuestrada en un municipio vecino de Cali.
Por su parte, el empresario colombiano Juan Carlos Vásquez, quien negociaba la vinculación de Usuriaga al fútbol de China, lamentó la muerte del delantero."Albeiro me había dicho hace unos días que quería terminar en un club siendo la figura, que a pesar de sus 37 años estaba muy ilusionado con jugar en China, porque decía que quería dar un poquito más de fútbol y por eso estábamos en negociaciones con dos clubes de ese país", anotó Vásquez.
En el exterior también actuó en los argentinos General Paz y All Boys, Necaxa de México, Barcelona de Ecuador, Santos de Brasil, Málaga de España, Sportivo Luqueño de Paraguay, Carabobo de Venezuela y New England Revolution de Estados Unidos.
En Argentina su carrera se derrumbó en 1997 cuando el Tribunal de Disciplina de la Asociación de Fútbol Argentino (AFA) lo suspendió dos años por haber sido controlado positivo a la cocaína cuando jugaba para los 'Diablos Rojos' de Avellaneda, un hecho que marcó el inicio del final de su actividad deportiva.