7 de julio de 2014 15:21 hs

Brasil defiende. Alemania toca. Brasil tranca y no duda en pegarle de punta para arriba. Alemania hace circular la pelota y se arma de paciencia para llegar masivamente sobre el arco rival. No parecen ellos. Pero son ellos. Y hoy a las 17 horas se enfrentan por las semifinales del mundial en el Mineirao de Belo Horizonte.

Quién los ha visto y quién los ve. Estas selecciones –las dos más grandes en la historia de los mundiales– no parecen responder a sus tradiciones históricas, a sus escuelas típicas ni a sus propias filosofías.

Sin embargo, una vez más, están en la definición de un Mundial. Como sí mandan –y demandan– sus respectivas historias.

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Brasil es un equipo que se arma de atrás para adelante. Como toda escuadra de Luiz Felipe Scolari, responde a un patrón de solvencia defensiva y practicidad ofensiva.

Esa firmeza está sostenida en la mejor dupla de centrales del mundo: Thiago Silva y David Luiz. La impronta del ataque estaba liderada por el juego chispeante de Neymar.

Y he ahí el drama que vive Brasil en estas horas. Thiago Silva está suspendido por acumulación de amarillas. Neymar afuera por lesión.

La Confederación Brasileña de Fútbol (CBF) presentó una insólita reclamación para habilitar a su capitán. Pero fue demasiado hasta para esta FIFA que tampoco le abrió expediente disciplinario a Camilo Zúñiga –tal como solicitó la CBF que apelará esa decisión–, que le fracturó una vértebra a Neymar con un rodillazo de atrás en cuartos de final.

“Brasil necesita a Neymar porque es un jugador que puede ganar el uno contra uno, provoca situaciones de desequilibrio con el oponente, hace goles y es fantástico en el servicio de pelota quieta. Pero yo diría que, probablemente, Thiago Silva es tanto o más importante que Neymar en este momento”, escribió el DT portugués José Mourinho en Yahoo Eurosport.

Conocedor de todos los secretos del manual del juego defensivo, Mourinho sabe que este Brasil se apoya en esos pilares que son Julio César, Thiago y David Luiz que tiene más goles (dos) que el centrodelantero Fred (uno).

Scolari ya tiene al equipo, pero no lo reveló. En el trabajo táctico de ayer modificó su esquema habitual de 4-2-3-1 a un 4-3-3. “Si juego con tres volantes, voy a darle más libertad a los zagueros. Si juego con dos hombres les voy a dar un poquito menos de libertad, pero voy a agregar unas situaciones diferentes para causar daño a Alemania”, dijo el DT en conferencia de prensa.

Y esta Alemania tiene una esencia también distinta a la que dicta su tradición de juego físico, de ida y vuelta maquinal, de verticalidad inclaudicable.

El equipo de Joachim Löw es uno de los que más y mejor trata la pelota en el torneo. Una selección que depende de la posesión del balón para hacerse del control del juego.

Es una Alemania muy influida por la escuela española de Pep Guardiola. Tanto, que el desembarco del DT catalán por Bayern Munich esta temporada determinó algunos cambios estructurales en la selección germana: Philipp Lahm como volante central y Thomas Müller como falso 9.

Aunque Löw no se ata a esas variables. Ante Francia, en cuartos, Lahm volvió al lateral y clarificó la salida. Y Miroslav Klose lideró la delantera con la clara intención de abrirle espacios al juego asociado del equipo. Al fútbol de posesión que practican los Lahm, Toni Kroos, Mesut Özil, Thomas Müller y Mario Götze.

En este último hombre están las dudas de Löw. Es él o Klose, lo que son muchos cambios en una sola movida de piezas.

Con Klose, Alemania tiene una referencia fija y neta de ataque. Un 9 de área, que si bien juega de espaldas al área y descarga rápido su mayor potencial, está en las alturas y en su olfato goleador: 15 tantos en mundiales, aunque uno solo en este certamen.

Con Götze, Löw suma otro bajito –otra similitud con el estilo Guardiola– y Müller pasa a ser esa referencia de ataque que baja a asociarse con los tres que juegan por delante del doble cinco (Khedira-Schweinsteiger), para que indistintamente sea cualquiera de ellos el que aparezca en forma sorpresiva por el medio del área para culminar los ataques.

Alemania propone, juega y va al frente. Brasil presiona, es físicamente intenso y defiende a ultranza para después pasar al ataque.

Es el reino del revés de la historia del fútbol. Y frente a frente, hoy, definirán la selección finalista de Brasil 2014.

Brasil: 1. Julio César, 23. Maicon, 4. David Luiz, 13. Dante, 6. Marcelo, 17. Luiz Gustavo, 5. Fernandinho, 7. Hulk, 11. Oscar, 20. Bernard; 9. Fred.

Alemania: 1. Manuel Neuer, 16. Philipp Lahm, 20. Jerome Boateng, 5. Mats Hummels, 4. Benedikt Höwedes; 6. Sami Khedira, 7. Bastian Schweinsteiger; 8. Mesut Özil, 18. Toni Kroos, 13. Thomas Müller; 11. Miroslav Klose,


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