La discoteca Kiss de la ciudad brasileña de Santa María todavía expele un penetrante olor a humo y exhibe un panorama caótico, que evocaba las escenas de terror de la madrugada del domingo cuando 231 personas murieron en un incendio.
Así quedó la discoteca después del incendio
Olor a humo, vasos de cerveza con la espuma blanca utilizada por bomberos, pedazos de techo desprendidos, bolsas de basura y flores que dejaron los familiares de las víctimas son parte del panorama caótico