"Yo diría una temporada récord", sostuvo.
El turismo, dijo, es el principal rubro de venta del país al exterior -por encima de los US$ 3.000 millones-, y es un sector que "no tiene techo a la vista". Representa alrededor de siete puntos del producto, una "participación de peso, que se acerca a algunos de los sectores productivos más importantes del país, como el que está representando en esta exposición", manifestó.
Consultado acerca de la realidad del
agro, el ministro sostuvo que se viven tiempos de heterogeneidad en materia de precios. Algunos (como la soja y el arroz) han experimentado "algunas evoluciones auspiciosas", pero otros (el caso de la carne y la leche) no han tenido la misma suerte.
"Al agro lo veo más perjudicado por precios que por cantidades", dijo, a diferencia del núcleo duro industria, al que le impactan ambos, comentó.
En respuesta a cómo se podrían bajar los costos a los productores en este escenario, Astori indicó que "el dilema" de la política económica es que se necesita asegurar para la economía en su conjunto algunos equilibrios macroeconómicos que son "fundamentales": el "combate" a la inflación y la "mejora" de la situación fiscal. Estas metas achican el margen de maniobra para reducir los costos, señaló.
Acompañar a la tendencia
El ministro también se refirió a qué trayectoria podría seguir el dólar en los próximos meses. A su entender hubo previsiones que colocaron al tipo de cambio "en una situación bastante absurda", en $36 o $37 para fin de año. Tendrá una "levísima tendencia al aumento", señaló.
En este terreno, agregó que el Banco Central (BCU) seguirá actuando "con la misma eficacia" que hasta ahora, y que, además de tener una política monetaria "disciplinada" tendrá una política monetaria "flexible". Lo que hay que esperar del BCU para los próximos meses, dijo, es un "acompañamiento" de la tendencia internacional en relación a la divisa estadounidense.