Consolidando las ganancias anteriores, el mercado australiano cerró la temporada firme por encima de los US$ 11 por kilo de vellón. En la primera jornada de remates el Indicador de Mercados del Este (IME) bajó cuatro centavos para ubicarse sobre US$ 11,33, cotización que mantuvo en el remate siguiente.
En el primer día la oferta fue reducida: 9.682 fardos que tuvieron un rechazo de 7,9%, mientras que en el segundo –que mantuvo el precio- la oferta fue bastante mayor, de 20.621 fardos, con un rechazo de 8,6%.
Un muy buen cierre de zafra para el mercado lanero. La operativa posterior al receso de julio tuvo un balance positivo, con un ascenso de 3%. Pero particularmente respecto a los precios de comienzos de setiembre, la lana ha recuperado 20%.
En la medida en que el mercado percibe que Europa ha dejado de estar a la vera de un colapso inminente, la baja oferta vuelve a ser el factor determinante y aunque las dudas persistan, el mercado tuvo una recuperación muy destacada que permitió –como en el ganado gordo- un cierre firme de los precios.
En el mercado local ya es difícil que la lana Corriedale se venda a US$ 3 por kilo. Las lanas acondicionadas se negocian entre US$ 3,20 y US$ 3,30.
Para la lana Merino la referencia es de US$ 7, mientras que el Ideal tiene una base de US$ 6 para lotes chicos, pero llegando a US$ 6,50 para lotes finos, con un tope reportado por el SUL para lana de 23 micras de volumen y muy buen acondicionamiento.
Con la mayor parte de la zafra ya comercializada, en el próximo semestre el factor escasez debe operar y es posible suponer que si el Indicador de Mercados sostiene la tendencia de cierre de este año, el Corriedale puede consolidar los US$ 3,50 para lotes acondicionados.