En Islandia no hay casi árboles y tampoco hay casi sol. Cascadas, sí, de todos los tamaños y colores. Tundra, barro hirviente y mucho frío, también. Por ahí está su capital, Reykjavík, con sus casitas de colores y sus 120 mil habitantes. Y es en ese marco donde desarrollan su acción las novelas de Arnaldur Indridason, el escritor islandés más vendido, traducido y popular de aquel país.
Bajo un cielo gris plomo
Arnaldur Indridason, el escritor islandés más vendido, traducido y popular del pequeño país