Es posible que las encuestadoras argentinas nunca hayan pasado un momento de tanto desprestigio y falta de credibilidad. La mayoría le erró feo al resultado de la primera ronda electoral. Y sin embargo... sus servicios siguen siendo requeridos con ansiedad creciente. Hoy es el día del primer balotaje de la historia Argentina y los contendientes son el oficialista Daniel Scioli y el opositor Mauricio Macri.
En los últimos días, ya en plena veda (aquí rige una prohibición de una semana antes de la elección para publicar sondeos), no había información más preciada que contar con los últimos números sobre intención de voto.
Especialmente, lo que se quería saber entre periodistas, dirigentes políticos y público en general era si el debate del domingo pasado entre los candidatos había cambiado el panorama y si, además, se había notado algún efecto tras la intensa campaña proselitista en la cual el oficialista alertó contra un ajuste económico del equipo macrista.
A juzgar por los números que se han filtrado a la prensa, ocurrió lo contrario: Scioli no sólo no recortó la diferencia, sino que en los últimos días la brecha se profundizó.
Las consultoras más creíbles (es decir, aquellas que se aproximaron al resultado de la primera vuelta), dan ganador a Macri por una diferencia de entre siete y ocho puntos. De todas maneras, todavía hay un porcentaje cercano a 10 puntos de indecisos, lo que puede agregar una cuota de suspenso al final.
Según los números de la consultora Elypsis, sobre la base de un sondeo realizado los dos días posteriores al debate, Macri aventaja por 7,6 %. Es decir que el "cara a cara" televisivo parece haber tenido un impacto negativo en la intención de voto del candidato oficialista, ya que la medición de los tres días previos al mismo arrojaba una diferencia en torno al 5 %.
El total de indecisos creció levemente –se ubica en 11 puntos– según la encuesta y, dentro de este grupo, el 15 % de los sufragantes que habían elegido a Sergio Massa en primera instancia se mantienen indecisos hasta último minuto.
En coincidencia con la firma anterior, otro encuestador que también había acertado el resultado del 25 de octubre, afirmó –off the record– que el debate potenció la ventaja de Macri.
Además, el titular de la compañía destacó que, a esta altura, solamente un evento muy extraño –un "cisne negro", como se dice en la jerga– podría cambiar la proyección.
Según este profesional, la diferencia antes del debate era de seis puntos a favor de Macri, pero durante el encuentro televisivo se amplió en otros tres puntos, para luego bajar y estabilizarse en un 8 % en favor del líder de Cambiemos.
"Aun en la eventualidad de que ocurriera un suceso muy negativo para Macri, o que tuviéramos un problema con nuestra muestra, el resultado no se alteraría, porque el mejor escenario para Scioli lo da perdiendo por tres puntos", afirma el experto.
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