"Los decisores se levantan a la misma hora, prenden la computadora, leen las mismas noticias, miran los mismos gráficos, y cuando se ven las comentan entre ellos". Esa imagen que pinta un mundo globalizado, en el que las decisiones de unos impactan automáticamente en las decisiones de otros, fue a la que acudió el presidente del Banco Central Mario Bergara para pintar el contexto económico mundial en el que está inserto Uruguay. "En la jerga se lo conoce como comportamiento de manada", explicó.
Durante su disertación en el marco del Congreso del Colegio de Contadores, Economistas, y Administradores, Bergara puso el foco en las expectativas, materia prima de los economistas, para ilustrar el comportamiento del dólar, que desde hace meses experimenta presiones a la baja y ha llevado al BCU a salir reiteradamente al mercado para evitar su caída.
"El diagnóstico es de un dólar que no se va a estar fortaleciendo en el mundo hasta que no suceda algo extraordinario. Hasta que no haya algún factor de estos políticos o financieros que shockeen. La perspectiva para los próximos meses es de un dólar estabilizado a nivel global, y eso genera la vuelta de los capitales a los países emergentes y por lo tanto las presiones a la baja en los tipos de cambio en nuestros países", resumió Bergara este sábado.
El jerarca recordó que luego de la crisis de 2008, la expectativa de un dólar debilitado hizo que los capitales empezaran a fluir hacia los países emergentes. "Después un día de 2013 el gobernador de la Reserva Federal (FED) dijo: 'Nos parece que vamos a empezar a revertir esa política'. Sin que hiciera nada, la sola insinuación llevó a que la manada se comportara en esa dirección porque se generaron expectativas de fortalecimiento del dólar".
De esa forma, el dólar tomó entonces una senda alcista que mantuvo hasta hace unos meses. La conjunción de factores políticos desestabilizadores, y las señales de prudencia de la FED, hicieron que las expectativas de crecimiento del dólar se apaciguaran.
"Cuando los analistas estimaron un dólar que subiría a $ 38, todos se fueron al dólar. Por poner un ejemplo el fondo de pensiones que administran las AFAP tiene un límite legal de 35% para tener en dólares y llegaron a 34,9%. Hoy tuvieron que revertir eso por razones de rentabilidad y por la expectativa de un dólar que no se va a fortalecer: está en 18%, casi la mitad", comentó el presidente del BCU, y dijo que ese proceso de desdolarización "lo están haciendo todos los agentes e ilustra cómo funcionan las expectativas de fortalecimiento o debilitamiento del dólar a nivel global".
Preocupación
El dólar planchado desde hace meses genera intensos reclamos por parte del sector exportador, que aduce problemas de competitividad. Bergara admitió que la situación "genera preocupación" y que el BCU "procura que no haya desalineamientos significativos" del tipo de cambio. "Tenemos la preocupación y la vocación de evitar atrasos cambiarios", señaló.
De todos modos, defendió la política monetaria del gobierno, destacando que el BCU lleva comprados a lo largo del año unos US$ 2250 millones. "Si esa no es una muestra clara de preocupación por el tema de la competitividad y de una postura activa de las autoridades en esta materia, más costo que ese difícil", aseguró.
Crecimiento con matices
El ministro de Economía Danilo Astori también dio su visión sobre el panorama macroeconómico del país y, según remarcó en su interlocución, Uruguay ha recuperado la senda del crecimiento "pero no la ha consolidado ni la ha convertido en recuperación sostenible". Entre los matices que preocupan al gobierno, Astori mencionó que el aumento de la actividad estuvo apalancada en sectores poco intensivos a nivel de empleo, lo cual llevó a que la recuperación económica no se trasladara al mercado de trabajo.
El jerarca dijo que "hay un importante deterioro en el mercado laboral", que acumula dos años de caída y señaló que se ha "perdido aproximadamente 40 mil puestos de trabajo, que para Uruguay es una cifra muy importante". En ese sentido, señaló la necesidad de "hacer coincidir, con una proporción mayor a la actual, los sectores con capacidad de creación de empleo y su participación en el desarrollo del nivel de actividad".
Por otra parte, Astori celebró la baja de la inflación (cerró a 5,2% en el mes de julio) y, particularmente, la alineación de la inflación observada a la inflación subyacente, que elimina las volatilidades y los factores circunstanciales. Ese "es un factor de estabilidad en la baja de la inflación", valoró.
Respecto a la situación fiscal, el ministro de Economía señaló -como ya es habitual en sus últimas presentaciones- que "es un área tensionada actualmente en la política económica nacional y exigente de atención, porque es el punto donde se debe focalizar con mayor fuerza" el trabajo.