Por Raúl Burgoa, AFP. Los reclamos por independencia regional alcanzaban el viernes su punto más crítico con la celebración de cabildos en favor de la autonomía en cuatro regiones de una Bolivia dividida entre un oriente rico y el occidente andino y pobre que también se moviliza, en apoyo del presidente Evo Morales.
Otras concentraciones en el mismo sentido se esperan en los departamentos de Beni, Pando y Tarija, mientras que en el resto del país se esperan movilizaciones de respaldo al presidente Evo Morales.
Los colonos, la mayoría migrante de la región de los llanos, atacaron los vehículos con piedras y palos con un saldo provisional de 22 heridos de diversa gravedad, según versiones de medios locales.
Santa Cruz, que articula la lucha autonomista, considera que "es factible quitarle (a La Paz) parte del poder central para distribuirlo" entre los otros ocho departamentos bolivianos, según Antelo. En la víspera un quinto departamento, Cochabamba, anunció un referendo autonómico en los próximos meses.
El clima de tensión alcanza también ribetes racistas con encendidos discursos contra los 'collas', los nacidos en la región andina, en varios medios locales.En contraposición a la convocatoria de los comités cívicos, tradicionalmente aliados a los partidos de derecha y sectores empresariales, grupos leales al gobierno realizaban manifestaciones en La Paz, Oruro, Potosí, Chuquisaca y Cochabamba, departamentos donde fue rechazada la autonomía en el referendo de julio.