Bruselas ha quedado hoy paralizada, con el cierre de las líneas de metro, de centros comerciales y museos y la anulación de conciertos y otros eventos, después de que las autoridades hayan elevado al nivel máximo la alerta terrorista en la región, por riesgo de atentados "inminentes".
El jefe del Gobierno hizo estas aclaraciones hoy en una rueda de prensa en el marco de un Consejo Nacional de Seguridad, que reunió a representantes del Ejecutivo y de las fuerzas de seguridad del país.
"Vamos a movilizar grandes capacidades en materia de seguridad", indicó el primer ministro.
Museos, salas de conciertos, centros deportivos y otros lugares han cerrados sus puertas durante todo el fin de semana.
El Atomium, las galerías Inno, el centro para visitantes el Parlamento Europeo (Parlamentarium), los cines Kinépolis y algunos locales de copas han decidido también no abrir hoy sus puertas.
Una de las pocas excepciones en la larga lista de cancelaciones de eventos se refiere a los partidos de fútbol de la primera y segunda división de la liga belga este fin de semana, muchos de los cuales se celebrarán pese a las advertencias del Centro de Crisis belga, que desaconseja los eventos que impliquen aglomeraciones.
Aunque la Unión belga había anunciado en un comunicado que todos los encuentros de este fin de semana se celebrarían como estaba previsto, algunos de ellos, como el Lokeren-Anderlecht, han sido finalmente anulados.
También se han cancelado los encuentros de fútbol no profesionales y los partidos de los campeonatos regionales y provinciales de baloncesto y de hockey.
Michel anunció hoy la entrada en vigor inmediata de medidas en cuatro ámbitos, desde la reducción del número de grandes eventos en Bruselas hasta una fuerte movilización en el sector del transporte público, sobre todo en el metro, pasando por un refuerzo de la capacidad de despliegue de la policía y militares en Bruselas.
"Tenemos suficientes elementos para considerar que la amenaza es precisa e inminente", dijo, por su parte, el ministro de Exteriores belga, Didier Reynders.
En el resto del país, se mantiene el nivel 3 de alerta acordado hace una semana, cuando salió a la luz la existencia de vínculos entre Bélgica y los ataques de París, que se aplica cuando el riesgo de atentado es "posible y probable".
La decisión del aumento de la alerta en Bruselas se adoptó esta madrugada, tras un nuevo análisis llevado a cabo por el Órgano de Coordinación para el Análisis de Amenazas (Ocam).
La primera vez tuvo lugar entre finales de 2007 y principios de 2008, cuando las autoridades belgas abortaron un plan que condujo a la detención de 14 islamistas que planeaban ayudar a la fuga del miembro de Al Qaeda Nizar Trabelsi.
El Centro de Crisis belga no ha precisado durante cuánto tiempo se mantendrá el nivel máximo de alerta en la región de Bruselas, aunque ha señalado que la situación será evaluada de manera permanente, a la luz de los nuevos elementos que vayan conociéndose. Detención en Turquía
Los atentados de París confirmaron que los yihadistas podían cruzar a sus anchas las fronteras europeas.
La UE decidió reforzar de manera "inmediata" los controles en sus fronteras exteriores, incluso para los ciudadanos europeos, y prometió modificar el acuerdo de Schengen de libre circulación de personas dentro del bloque.
En el sur de Turquía fue detenido un belga de origen marroquí, sospechoso de estar vinculado con los atentados de París, anunció la agencia de prensa Dogan.
Se trata de Ahmed Dahmani, de 26 años, y está acusado de haber participado en operaciones de reconocimiento para elegir los lugares de los atentados en la capital francesa, reivindicados por el grupo Estado Islámico (EI).
El viernes por la noche el Consejo de Seguridad de la ONU aprobó una resolución presentada por Francia que permite "tomar todas las medidas necesarias" para combatir a este grupo.
Esta decisión unánime se tomó tras otra jornada de terror por la toma de rehenes que dejó el viernes 21 muertos en un hotel de la capital de Malí, reinvindicada esta vez por un grupo yihadista argelino, Al Murabitun, con la cooperación de Al Qaida.