Empezar a recorrer el camino de la transición para que los jóvenes ganen sus espacios en el combinado y los veteranos de guerra, cuartos en el Mundial y campeones de América, empiecen a ceder sus lugares es el gran dilema al que se enfrenta el entrenador Óscar Washington Tabárez. Y a pesar de que esas transformaciones suelen ser traumáticas, por lo que para unos implica despegarse y para otros asentarse, lentamente, sin grandes conflictos, el DT uruguayo comienza a encaminarlo: más allá del triunfo que Uruguay logró ante Ucrania, con el que los celestes se apuntan otra victoria en tierras europeas, el técnico le dio a Gastón Ramírez, Sebastián Coates y Abel Hernández algunos minutos para acumular horas de vuelo en el difícil mundo de los enfrentamientos de las selecciones.
Buena siembra de Uruguay
Los celestes superaron de atrás a Ucrania y se apuntaron otro triunfo en Europa; los más jóvenes sumaron minutos y el combinado refuerza su espíritu ganador