Un nuevo informe de la FAO en conjunto con la OCDE para 2013-2022 presagia una tormenta en la producción y el consumo de alimentos en el futuro no tan lejano. El informe anticipa que se sigue generando un escenario muy favorable para los países productores/exportadores de alimentos.
La producción global agrícola/ganadera para todos los sectores se pronostica que crecerá a “solamente” una tasa del 1,5% anual durante los próximos 10 años, en comparación a un promedio de crecimiento del 2,1% en la década anterior. ¿Los motivos? Aumento de costos, mayores limitantes de recursos naturales y mayor presión ambiental. En contraste, el crecimiento del consumo de todos los productos agrícolas sigue proyectándose a la suba, especialmente en los países en desarrollo, empujado por aumentos de población, mayores ingresos, urbanización y cambios de dietas. Combinando estos dos pronósticos, de producción y consumo, parece claro que, según estos especialistas, una crisis en términos del equilibrio global alimentario se podría desarrollar en los próximos pocos años. El mismo informe pone foco en analizar el espectacular crecimiento de la producción agrícola de China –desde 1978 se triplicó–, que ha reducido su población con déficit alimentario del 20% al 12%.
Sorprendentemente, China alimenta al 25% de la población mundial en una superficie del 7% de las tierras cultivables. El informe da cuenta que este crecimiento es insostenible por el deterioro de sus suelos y problemas de agua. La combinación es casi explosiva. No parecen quedar dudas, los tiempos de alimentos con precios bajos han claramente terminado.