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Cafú con hipotermia, Maulella hospitalizado y Estadio sin tablero: las tormentas que afectaron el fútbol

Es una época del año en que la naturaleza golpeó a los clubes locales y provocó daños

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24 de septiembre de 2018 a las 12:27

Cafú no sentía las piernas. Entró al vestuario y empezó a gritar: No puedo más, no puedo más!”. Maulella terminó internado por una rama que cayó de un árbol y le pegó en la cabeza. El tablero del Centenario se esfumó. A Rampla se le cayó el muro de la cancha dos veces. Y el sábado en Belvedere se vivió un nuevo capítulo de la furia de la naturaleza: una granizada que dejó una alfombra blanca de hielo en la cancha y lastimó a algunos espectadores.

De un tiempo a esta parte el fútbol fue víctima de las tormentas que afectaron la capital.

Maulella hospitalizado

En agosto de 2005 los uruguayos fueron sorprendidos por la naturaleza. Aquel día marcó un antes y un después para la meteorología. En el Parque Central jugaban Danubio y Defensor Sporting por la Copa Sudamericana. En el segundo tiempo el juego se desvirtuó. Los jugadores de Danubio no podían restar la pelota porque el viento la devolvía contra su arco. No era para menos. Lluvia y viento que alcanzó los 200 kilómetros por hora. El juez Olivier Viera no suspendió el partido.

Al finalizar el partido los jugadores violetas fueron al Franzini donde se duchaban y se retiraban. Gonzalo Maulella estaba esperando a Maxi Pereira para arrimarlo porque vivían cerca cuando fue a colaborar a retirar los autos del estacionamiento. En eso una rama cayó de un árbol y le pegó en la cabeza. Quedó inconsciente y debió ser hospitalizado para ser sometido a estudios.

Estadio sin tablero

Aquella tormenta del 23 de agosto de 2005 voló el tablero electrónico del Estadio Centenario. El viento lo destrozó y quedó inutilizable para siempre. Pasaron varios años para que el fútbol volviera a contar con otro tablero. En los partidos siguientes al accidente se tapaba con lonas e incluso banderas. El gobierno de Venezuela terminó donando uno.

Destrozos en el Viera

Las cabinas de prensa y el palco del Parque Viera se salvaron de milagro. Un enorme árbol ubicado en la vereda de la tribuna principal se vino abajo y destruyó gran parte del muro perimetral.

Evacuaron sede de Nacional

En setiembre de 2012 una tormenta obligó a evacuar la sede de Nacional. Asimismo se cayó un árbol en el Parque Central detrás de la tribuna Scarone. La práctica fue suspendida.

Rampla Juniors también sufrió las consecuencias de aquella tormenta debido al derrumbe de la pared que da a la bahía; una parte, en la zona de cancha y otra, en la tribuna.

Otro tanto ocurrió en el Palermo, la cancha de Central Español. Se voló un techo provisorio de la cancha de fútbol cinco y se rompió un tramo de tres metros del muro lindero con el parque Méndez Piana, cancha de Miramar Misiones.

El sufrimiento de Cafú

Corría setiembre de 2013. Minutos finales del primer tiempo en el Tróccoli. El frío lastimaba. Los jugadores de Rentistas, que jugaba con camisetas de manga corta, atacaban cuando el árbitro Yimmi Álvarez pitó para dar por finalizado el primer tiempo. El brasileño Cafú, uno de los jugadores con más edad de todos los que militaban en la Primera división del fútbol uruguayo (41 años), corrió de inmediato rumbo al vestuario.

Cuando ingresó, quienes estaban a su alrededor se percataron de que algo extraño le sucedía. Cafú temblaba de frío.

“Ya cuando entré al vestuario me sentía mal, fui de los primeros en entrar, y empecé a gritar: ‘No puedo más, no puedo más’. Me preguntan qué me pasaba y yo solo decía que no podía más”, dijo el zaguero a El Observador.

Cafú no salió a jugar el segundo tiempo. Sufrió un principio de hipotermia debido al frío reinante en el Cerro y fue imposible que siguiera en la cancha.

De inmediato pidió que le abrieran la ducha de agua caliente porque no aguantaba más el frío. “Tenía un frío que nunca había pasado en mi vida y empecé a temblar, me metí en la ducha pero no había mucha agua caliente. Quería volver al partido pero no me daba. No sentía el cuerpo. Menos mal que no entré porque luego vi las imágenes y si seguía en cancha era peor, porque en el segundo tiempo fue más lluvia y más agua. Por suerte pedí el cambio porque me iba a matar”, narró Cafú a El Observador.

“Entonces me saqué la ropa, me taparon con todo lo que había alrededor y me sirvieron un café. Me afectó. En la cancha la boca se me dormía, los brazos los tenía duros, fue horrible. No sentía las piernas. Escuché que a Lago (Alejandro, zaguero de Cerro) le pasó lo mismo y a uno de los líneas también”, expresó en aquel entonces.

Muro del Olímpico

En setiembre de 2016 una tormenta afectó Montevideo y Rampla sufrió las consecuencias por la caída del muro que da a la bahía. Los picapiedras, con serios problemas económicos, abrieron cuentas en Abitab y Brou para quienes pudieran colaborar a arreglarlo.

Granizo en Belvedere

Hasta que se llega a setiembre de 2018 donde el fútbol volvió a ser afectado por otra tormenta. Esta vez el fenómeno fue distinto a los habituales. Una infernal lluvia de granizo pintó la cancha de Belvedere de blanco. Los impactos de las piedras de hielo que caían obligaron a los jugadores a refugiarse en el banco o en el vestuario. Algunos hinchas sufrieron heridas en la cabeza al ser alcanzados por el granizo.

En noviembre de 2017, en un partido donde Nacional venció a Cerro por 3 a 1, también cayó granizo como lo documenta la foto de Referí de entonces.

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