El insólito ingreso de armas a un lugar como el Penal de Libertad había quedado en evidencia pública cuando en marzo de 2011 Nelson “Rambo” Peña Otero fue asesinado dentro del Penal. Cuando “Rambo” se vio amenazado fue a buscar su propia arma pero no le dio el tiempo. Dos armas en la cárcel más segura del Uruguay. Hace unos días en esa misma prisión un preso atacó a tiros a los policías que lo iban a trasladar poniendo al borde de la muerte a uno de ellos. La revisación en “Libertad” para las visitas es especial. Mujeres, hombres o niños deben desvestirse completamente, se revisan sus ropas, luego se registra todo el cuerpo, pidiendo que abran sus cavidades para ser revisadas, en el caso de las mujeres además se las obliga a ponerse en cuclillas y toser. Dentro del penal se consigue el tipo de droga que se quiera y el arma que se necesite. Es evidente que los mismos policías ingresan la mayoría de la droga y todas las armas. Policías que indirectamente pueden matar policías.
Cárceles: la desidia como política de Estado
La imprevisión ha signado los últimos 30 años de políticas carcelarias