Guido Manini Ríos aclaró que el suyo había sido un "mensaje privado" en un ámbito reservado, y que por lo tanto no tenía que dar explicaciones. El líder de Cabildo Abierto dio así el tema por cerrado ante sus diputados, en una reunión de bancada en que el foco terminó estando en la no adhesión del partido a la censura pedida por el Frente Amplio para el ministro del Interior, Luis Alberto Heber, el incipiente análisis de la Rendición de Cuentas y la Mesa Política del próximo jueves para oficializar la apuesta por un plebiscito sobre deudas de personas físicas.
El informe de Santo y Seña de este domingo volvió a encender la bronca de varios en filas cabildantes que, sin discrepar en público con el General, deslizan por lo bajo su disconformidad con las asignaciones de viviendas resueltas en la administración de Irene Moreira al frente de la cartera y la animosidad de Manini Ríos en defenderla.
El mismo domingo en que se iba a emitir el programa, el senador envió a un grupo de paracaidistas allegados un mensaje con duros cuestionamientos al periodístico implicado, al Partido Nacional, al Partido Colorado y al senador frentista Sebastián Sabini, quien se ha puesto al hombro el rol opositor en el tema.
En el texto al que accedió El Observador, Manini Ríos habló de una "ofensiva" que es "no solo contra Irene sino" contra él mismo "y contra Cabildo Abierto, y siguiendo un plan dispuesto desde Torre Ejecutiva". El líder del partido refirió al caso de Olga Camacho, un pase en comisión a su despacho en el Senado y a quien la cartera accedió a una modificación de vivienda de forma "excepcional" y contra los informes jurídicos, informaron El País y Santo y Seña.
El líder del partido justificó la adjudicación, que ya se había negado años atrás en la administración del Frente Amplio ante una solicitud de la propia Camacho, y que ahora sí se concedió. "Al cambio se accedió ante una solicitud de ella por estar fracturada, y porque había viviendas libres a nivel de suelo. (...) No tiene sentido que teniendo viviendas libres a nivel de suelo se le negara el cambio a una persona fracturada con serias dificultades para subir escaleras. Se le hubiera dado a cualquier persona en esas condiciones, independiente de su simpatía política", defendió.
El líder del partido reconoció que los informes jurídicos –que hasta dan cuenta que al acceder al pedido la cartera estaría "actuando cual una 'inmobiliaria'" y que la casuística de familias sería "inabordable"– no impedían que la unidad para discapacitados en Belvedere igual se asignara, "por estar vacía".
En la tensión interna, el actual ministro de Vivienda, Raúl Lozano, ha hecho malabares para no rechazar explícitamente la modalidad avalada por su antecesora –que alcanza, según ha revelado el ministerio, a por lo menos 14 expedientes–, y se ha desmarcado de la justificación que sí ha hecho en el Parlamento el actual director de Vivienda, Jorge Ceretta, hombre de extrema confianza de Moreira, a la espera de los resultados de una investigación administrativa que dilucide los hechos.
El núcleo más duro de Cabildo Abierto, bajo el ala del Movimiento Social Artiguista –a la que el propio Lozano pertenece–, ha transmitido en conversaciones políticas que las adjudicaciones han sido a todas luces un error, mientras que el caso develó una puja de esa corriente fundadora con las aspiraciones de Moreira por armar un brazo propio en la interna. Algunos dirigentes, incluso, manejan la posibilidad de pedirle un encuentro a Manini para hablar sobre ese tema
En su mensaje, Manini Ríos continuó: "Se suben al carro algunos frentistas como (Sebastián) Sabini, y sin aparecer, blancos y colorados, empeñados en demostrar que Cabildo es tan corrupto como ellos", acusó.
"El problema parece ser que favoreció a una cabildante. Es tremenda la hipocresía y el cinismo. Perece que los centenares de ingresos sin concurso a militantes blancos o colorados (y a frentistas) en ministerios e intendencias, los permisos de importación en la granja, los beneficios de todo tipo incluyendo y viviendas a nivel intendencias a militantes partidarios, y tantas otras acciones que vemos todos los días, están permitidos", arremetió.
Sus dichos añaden una nueva fricción con los socios de la coalición y con Torre Ejecutiva, que este lunes se llamaron a silencio pese al malestar generalizado que corre en conversaciones privadas, según supo El Observador. Blancos y colorados ya acusaban el jueves pasado que la declaración crítica hacia el ministro del Interior no había sido más que un "reflejo" por la remoción de Moreira.
Cabildo retruca ahora a distintos niveles. Este lunes la diputada Silvana Pérez Bonavita, allegada a la exministra de Vivienda, publicó un pedido de informes a la Dirección General de la Granja –conducida por el colorado Nicolás Chiesa– para indagar en los permisos de importación a algunos productores.