Por Bryan Harris, Andres Schipani y Gideon Long
Ni el coronavirus detiene los actos de corrupción en América Latina
La policía de varios países de la región investiga el presunto mal uso de los fondos de ayuda por la pandemia
La policía de varios países de la región investiga el presunto mal uso de los fondos de ayuda por la pandemia
Por Bryan Harris, Andres Schipani y Gideon Long
Docenas de funcionarios y políticos de alto perfil en América Latina están bajo investigación para determinar si usaron sus posiciones para acaparar los fondos destinados para hacer frente a la pandemia de coronavirus.
Las investigaciones, que se han acelerado junto con un número creciente de casos de covid-19 en la región, son un claro recordatorio de la presencia generalizada de corrupción en la región años después de que la investigación “Lava Jato” impactó todo el continente.
"La corrupción está tan arraigada que, sin duda, muchos países han continuado con estas prácticas corruptas a través de la pandemia", dijo Sérgio Lazzarini, experto en corrupción y capitalismo clientelista en la escuela de negocios Insper en São Paulo. "En el caso del covid-19, los gobiernos relajaron las reglas y los procesos de licitación para acelerar los procesos de contratación y esto abrió un espacio para los oportunistas".
En Brasil, donde el número de muertes de covid-19 ha superado 65,000, la policía federal ha lanzado múltiples investigaciones, atrapando a docenas de funcionarios estatales y municipales y al menos tres gobernadores estatales.
Desde finales de abril, las autoridades han lanzado en promedio una investigación cada tres días sobre denuncias de irregularidades financieras que involucran presupuestos públicos destinados para ayudar a combatir los efectos del coronavirus.
Las investigaciones abarcan una amplia gama de situaciones y la mayoría de ellas se han enfocado en averiguar si los funcionarios malversaron dinero o trabajaron en conjunto con proveedores de equipos médicos para inflar artificialmente los precios, cuyas ganancias podrían usarse para pagar sobornos.
A junio, el precio total de los contratos y compras bajo investigación ascendió a más de R$1 mil millones (US$200 millones), aunque la policía dice que aún están determinando cuánto dinero les llegó a los sospechosos.
Los gobernadores de tres estados, Amazonas, Pará y Río de Janeiro, han sido implicados en varias investigaciones y los tres niegan haber actuado mal. Wilson Witzel, el gobernador de derecha de Río, enfrenta un proceso de juicio político que podría destituirlo en las próximas semanas. El gobernador está acusado de malversación de dinero a través de hospitales de campaña, que supuestamente cobraron de más por los suministros.
"Los recientes escándalos relacionados con fraudes en la gestión de la crisis de covid-19 muestran que la corrupción no es un episodio en nuestra historia sino un problema sistémico", dijo Raquel Pimenta, investigadora de la facultad de derecho de la Fundación Getúlio Vargas en São Paulo. "La aplicación legal puede ayudar, pero necesitamos cambiar fundamentalmente la relación público-privada en el país".
Más de 90,000 personas han muerto en Sudamérica como resultado de covid-19 debido a que la combinación de la pobreza y los deficientes sistemas de salud han empeorado la pandemia.
Se están investigando casos similares a los de Brasil en toda la región. En México, se informó que el hijo de un aliado clave del presidente Andrés Manuel López Obrador había intentado vender respiradores al instituto estatal de seguridad social a un precio muy elevado. La empresa del hijo fue multada con 2 millones de pesos (US$89,376) por el ministerio anticorrupción del gobierno, que dijo que había "identificado prácticas que no cumplen con la nueva ética pública".
MEXICAN PRESIDENCY / AFP
El hijo de un aliado clave de López Obrador, el presidente mexicano, intentó vender respiradores al Estado a un precio muy alto
Abdalá Bucaram, quien se desempeñó como presidente de Ecuador durante un breve período entre 1996 y 1997 antes de verse obligado a renunciar en medio de protestas masivas, fue arrestado el mes pasado como parte de una investigación sobre presunta corrupción que implica la compra de suministros médicos en Guayaquil, la ciudad portuaria afectada por el coronavirus. Una redada en sus instalaciones encontró 5,000 máscaras, 2,000 kits de prueba de coronavirus y un arma sin licencia. "¿Cuál es el crimen?" tuiteó esta semana, negando haber actuado mal.
Semanas antes, el ministro de salud de Bolivia también había sido detenido a raíz de reclamos de que su gobierno había pagado precios muy elevados para adquirir respiradores para tratar a pacientes con coronavirus. En el momento de su arresto, Marcelo Navajas sólo había estado en el cargo seis semanas. Su abogado calificó el arresto como una "infamia".
Las acusaciones de sobrevaloración hacen eco de elementos de la extensa investigación de corrupción conocida como Lava Jato, que sacudió el continente durante gran parte de la última década. En ese caso, los investigadores acusaron a los políticos de coludir con grupos de construcción para extraer sobornos a cambio de aprobar nuevos proyectos a precios muy inflados.
La constructora brasileña Odebrecht estaba en el centro de la investigación, la cual admitió haber pagado sobornos en 12 países latinoamericanos para obtener contratos.
La investigación, que comenzó en la ciudad de Curitiba, en el sur de Brasil, se extendió por toda la región, conduciendo al arresto de docenas de políticos y contribuyendo a la destitución de la entonces presidenta brasileña Dilma Rousseff y la condena del ex presidente Luiz Inácio Lula da Silva.
AFP
El expresidente peruano Alan García estaba implicado en el estándalo de Odebrech, quien se suicidó el año pasado cuando la policía llegó a su casa para arrestarlo
Cuatro expresidentes peruanos también estuvieron implicados en el escándalo, incluyendo a Alan García, quien se suicidó el año pasado cuando la policía llegó a su casa para arrestarlo.
"Hubo corrupción antes de la pandemia y continúa ahora sin pausa ni remordimiento", dijo Carlos Barsallo, presidente del capítulo local de Transparencia Internacional en Panamá, donde un viceministro renunció en abril por la supuesta compra de respiradores a precios demasiado altos.
"La triste realidad es que los sistemas judiciales, que ya están repletos de casos tradicionales de corrupción política, tal vez no sean capaces de hacer frente a estos nuevos casos de corrupción que surgieron en medio de la pandemia”, añadió Barsallo. “La corrupción no descansa en América Latina”.