El médico Ney Castillo, destituido la semana pasada por la comisión directiva de la fundación Peluffo Giguens, reiteró este martes en declaraciones a radio El Espectador, lo que este lunes el cuerpo médico de la institución adelantó en un comunicado: si Bartesaghi no renuncia al 1º de marzo, será el cuerpo médico de la institución la que se irá y creará una nueva fundación para seguir prestando asistencia médica desde otro lado. Castillo fue cesado en su cargo por mantener discrepancias sobre el destino de los fondos y hacer público el conflicto en declaraciones el semanario Búsqueda.
4 de enero de 2012 9:46 hs
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Por esta razón, tal como informó El Observador el lunes, el oncólogo señaló que ya hace cinco años que el equipo médico no participa de la campaña de recolección de fondos, que se realiza todos los años, el Domingo Amigo. “Es un forma de protesta silenciosa” a las actuales políticas de administración y al trato que recibe el personal por parte del presidente, sentenció.
Castillo afirmó que todo el cuerpo médico entiende que los equipos y la medicación que reclaman es “cara”, pero la fundación “está obligada” a darlos porque se creó con el fin de “dar un servicio de calidad de excelencia”. Agregó que aunque no le parece mal la construcción del centro de Telemedicina, la institución tiene actualmente otras prioridades para mejorar la atención de los niños y “acompasar el tratamiento oncológico a los niveles mundiales”.
En tanto, Bartesaghi también se mantiene muy firme en su planteo. En declaraciones a El Observador dijo que no piensa renunciar “ante un pedido que es caprichoso”. En diálogo con radio El Espectador señaló que a su entender se podría poner fin al diferendo de una forma “muy sencilla”. Como el servicio médico asistencial que presta la Peluffo Guigens es un servicio público, que corresponde a la Administración de Servicios de Salud del Estado (ASSE), Bartesaghi propuso entregar el servicio a ASSE, congelar los haberes salariales a los funcionarios y que luego el Estado contrate a los que quiera por un salario tres veces menor. “Y el servicio continuará tan dignamente como ellos creen que lo hacen”, afirmó.
Frente a esto Castillo contestó que los médicos están dispuestos a trabajar en las “circunstancias que sean posibles (…), pero evidentemente esas manifestaciones autoritarias muestran que Bartesaghi se siente dueño de una fundación de la cual es un un circunstancial presidente”. El oncólogo reconoció que es cierto que Bartesaghi ha tenido el apoyo de la directiva de la fundación, pero el tema es que los integrantes de la comisión se eligen entre ellos mismo. Por eso advirtió en las declaraciones a Búsqueda, dos semanas atrás, le “surgió la expresión poco feliz de ‘Club Atlético Bartesaghi”. Al respecto, advirtió que tiene autocrítica y que reconoce que estuvo mal al decirlo de ese modo.