Desarrollador inmobiliario, productor de cine y empresario de Internet. Con 35 años, Eduardo Costantini (h) es fundador y presidente de Costa Partners, una “firma multidisciplinaria”, como se define en su sitio web. También es hijo de Eduardo Costantini, el exitoso empresario argentino detrás de la empresa de finanzas Consultatio.
Costantini recibió a Café & Negocios en medio de sus vacaciones en José Ignacio. Descanso que mezcla con negocios, puesto que está inmerso en su último proyecto, ubiado a solo 20 minutos de su lugar de veraneo. Las Cárcavas es el nombre del desarrollo inmobiliario de chacras sobre el mar, en la costa de Rocha.
Costantini incursionó en el mundo de los negocios desde muy chico. “A los 17 años empecé la facultad a la mañana y al tercer mes me aburrí de estar en mi casa a la tarde y le pedí a papá para trabajar”, contó. Así, comenzó a ir a Consultatio, al mismo tiempo que estudiaba Administración de Empresas.
Llevó adelante su primer emprendimiento, un sitio de finanzas personales llamado Dineronet, cuando todavía estaba en la universidad. Con 24 años lanzó el primer proyecto independiente de su padre, que llegó a emplear a 80 personas. “Después vino toda la burbuja de Internet y tuvimos que cerrar”, explicó el empresario.
A su entender, ahora el escenario de los negocios en Internet está “mucho más maduro, antes era todo más incierto”. La mayor cantidad de usuarios volvió a los negocios más rentables, agregó.
A pedido de su padre, a partir del año 2001 Costantini se hizo cargo del Malba (Museo de Arte Latinoamericano de Buenos Aires), propiedad de su familia. Para llevar a cabo esta tarea postergó su idea de empezar a producir cine. “Fue una experiencia muy enriquecedora”, dijo.
Su puesto en el museo le permitió viajar y conocer personas que serían importantes en sus posteriores emprendimientos. El paso por el Malba también fortaleció sus conocimientos en el campo del arte. “Todo lo que hago en el mundo empresarial está muy vinculado con el arte de algún modo u otro”, indicó.
En el 2006 Costantini dejó el museo y empezó Costa Films, su postergada productora audiovisual. En ese momento apareció en su camino Harvey Weinstein, uno de los fundadores del estudio cinematográfico Miramax. “Para mí era la empresa emblemática y fue un sueño poder hacer con él un joint venture para financiar películas latinoamericanas”, expresó.
Entre 2006 y 2009, Costantini financió varias películas en asociación con Weinstein. Una de las más importantes fue la brasileña Tropa de Elite, del año 2007. Costantini estaba en tratativas con Weinstein para empezar el fondo y al mismo tiempo viajo a Río, donde un amigo le dijo que tenía que conocer a José Padilha, director de la película. Lo hizo y terminó con el guión en sus manos. “Dije ‘esto es como Ciudad de Dios pero contado desde otro lado’. Harvey había hecho Ciudad de Dios con Miramax, así que era perfecto”, recordó.
Su trabajo como productor cinematográfico le dio la idea de comenzar MUBI, “un sitio de Internet para el cine independiente”, que hoy tiene cerca de cinco mil títulos y aproximadamente 3.5 millones de usuarios mensuales.
También lanzó, en 2011, Ideame, una plataforma de financiamiento colectivo para proyectos creativos en el campo del diseño, la música y la moda, entre otros.
Costantini viene a Uruguay desde que nació. “En los últimos 10 años empecé a ver cómo cambió Punta del Este”. Además del crecimiento hacia la zona de José Ignacio, comenzó a notar un mayor interés por parte de extranjeros. A raíz de esto se le ocurrió llevar adelante un desarrollo inmobiliario que pudiera atraer a esos nuevos visitantes. Así nació la idea de Las Cárcavas, un proyecto de 22 chacras sobre el mar en un área de 52 hectáreas.
Los precios de los lotes oscilan entre los US$ 400.000 y el US$ 1.500.000, dependiendo de cuán cerca del mar estén. Se llevan vendidos seis de los 22 lotes y se estima que las áreas comunes, proyectadas por el arquitecto brasileño Isay Weinfeld, estarán terminadas en 18 meses.
Un workaholic apasionado
El empresario dice lograr balancear sus diferentes negocios:“Siempre lo hago con socios, entonces aporto una parte pero hay todo un equipo de trabajo en cada empresa”. “Son distintas cosas que quizás no tienen nada que ver una con la otra, pero al mismo tiempo ves que todo se termina entremezclando”, apuntó. Igualmente, admitió que en ocasiones “no da a basto”.
Costantini considera muchos aspectos antes de involucrarse en un proyecto, como la industria en la que se está metiendo y cuánto depende del gobierno, que con su “burocracia” hace que el sector privado sea muchas veces menos “complicado”.
“Uno de los aspectos más importantes para que un negocio prospere es el management, quién lleva adelante el proyecto”, indicó. También pesa quién presenta el proyecto, así como qué inversión se necesita, quiénes son los competidores y en qué sector se encuentra.
Al formar equipos de trabajo, valora mucho la creatividad. “Y el ser workaholic, que te apasione lo que hagas. No me gustan las personas que dicen a las seis de la tarde ‘me voy’”. También cuenta el compromiso con el trabajo. “Quizás tengo que entender también que hay cosas más allá del trabajo, pero me gusta much