La ley habilitante, que le otorgó poderes al presidente Hugo Chávez para legislar por año y medio, llegó este jueves a su fin dejando como saldo una treintena de decretos-ley que le permitieron al Ejecutivo asumir el control de sectores claves de la economía, e introducir importantes cambios como la reconversión monetaria y la conformación de una policía nacional.
Al respecto el diputado oficialista Juan Montenegro dijo a la AP que el congreso está dispuesto a retomar los proyectos de leyes que deje pendiente el Ejecutivo, y "buscar bajo un período de urgencia, de emergencia, la aprobación de algunas de esas leyes que son fundamentales".
Durante sus casi 10 años de mandato Chávez ha recibido de la Asamblea Nacional tres leyes habilitantes.
El grueso de los decretos-ley, que emitió el mandatario durante los 18 meses que duraron sus poderes especiales, se centraron en el área económica.
También se creó en noviembre pasado un impuesto a las transacciones financieras, con una tasa de 1,5%, que fue eliminado siete meses después debido a la fuerte incidencia que tuvo en la aceleración de la inflación.
Otro de los instrumentos legales al que el gobierno le dio especial atención en el período de habilitación fue la ley de Policía Nacional, que entró en vigencia en abril pasado.
En materia de seguridad Chávez aprobó en mayo una ley de inteligencia y contrainteligencia para reorganizar la policía secreta y obligar a la población civil a colaborar como informantes con los servicios de seguridad. En medio de enérgicas protestas de opositores y organizaciones humanitarias el mandatario derogó la polémica ley y la envió al congreso para su reformulación.
"Esta ley habilitante fue una carta blanca al presidente para que por esa vía pudiese tratar de relanzar su gobierno,...pero lo que hizo fue darle más poder a quien ya tiene todo el poder, y desmeritar cada vez más la Asamblea Nacional", acotó.
(AP)