Cargando...
“Los fenómenos aéreos no identificados son de interés tanto para la seguridad nacional como para la seguridad aérea", dijo la NASA

Mundo > OVNIS

Científicos de la NASA comienzan un estudio para saber qué son los “fenómenos aéreos no identificados”

La agencia espacial estadounidense formó un equipo de 16 expertos para investigar aquellos fenómenos espaciales que no forman parte del “material clasificado”.

Tiempo de lectura: -'

26 de octubre de 2022 a las 09:03

El equipo de 16 científicos de la Agencia Espacial de los Estados Unidos (NASA) tiene como objeto investigar aquellos Fenómenos Aéreos No Identificados (FANIS o UAPS por sus siglas en inglés) para detectar motivos de seguridad nacional y también para dar apoyo a la creciente circulación aérea.

El grupo de expertos comenzó sus labores esta semana y solo trabaja con información de acceso regular, no tendrán actividad con los datos confidenciales, para los cuales la NASA tiene otros especialistas.

“Los fenómenos aéreos no identificados son de interés tanto para la seguridad nacional como para la seguridad aérea y el estudio se alinea con uno de los objetivos de la NASA para garantizar la seguridad de las aeronaves”, dice el comunicado de la agencia espacial que da a conocer esta novedad.

El acceso a un amplio conjunto de datos, dice la NASA, permite explicar las observaciones. Así, el equipo podrá recoger información muy diversa que le permita ponderar las observaciones de los fenómenos llamados Objetos Voladores No Identificados (OVNIS).

“El limitado número de observaciones de alta calidad de los fenómenos aéreos no identificados hace que actualmente sea imposible sacar conclusiones científicas sobre la naturaleza de estos eventos”, dice el comunicado.

El equipo se basará en informes y datos provistos las entidades gubernamentales civiles, los datos de compañías comerciales y de otras fuentes que puedan asociarse a estos fenómenos. La meta de la NASA es proveer un informe a mediados de 2023.

“Explorar lo desconocido en el espacio y en la atmósfera es la esencia de lo que somos en la NASA”, dijo Thomas Zurbuchen, administrador asociado de la Dirección de Misiones Científicas en la sede de la NASA en Washington en el comunicado.

Agrega que “la comprensión de los datos que tenemos en torno a los fenómenos aéreos no identificados es fundamental para ayudarnos a sacar conclusiones científicas sobre lo que está sucediendo en nuestros cielos. Los datos son el lenguaje de los científicos y hacen que lo inexplicable sea explicable”.

La NASA está conveniada con universidades e institutos de todo el mundo a través de un programa centrado en los orígenes, la evolución y la distribución de la vida más allá de la Tierra. Desde el estudio del agua en Marte hasta el sondeo de prometedores “mundos oceánicos”, como Titán y Europa, las misiones científicas de la NASA colaboran con el objetivo de encontrar signos de vida más allá de la Tierra.

Con un enfoque diferente asociado a la defensa, el Pentágono tiene también expertos vinculados a estos temas. De hecho, en junio de 2021 publicó un estudio sobre los OVNIS en los que refiere “cientos de avistamientos” de esos objetos pese a que aún no cuenta con respuestas científicas que los expliquen.

El material con el que trabajó el Pentágono abarca el período 2004-2021.

Los estudios de la agencia de Defensa de los Estados Unidos abarcan desde los globos meteorológicos hasta las actividades aéreas de otras naciones, especialmente aquellas potencias con poderío aéreo y atómico.

Además de esos fenómenos conocidos, el Pentágono tiene en la mira aquellos fenómenos misteriosos a los que aún no puede clasificar de modo positivo y por eso el mundo se refiere a ellos como objetos “no identificados”.

En una declaración ante el subcomité de Inteligencia de la Cámara de Representantes, funcionarios del Pentágono dieron informes y mostraron videos de estos objetos que fueron avistados por aviones y radares.

En cuanto al equipo formado por la NASA, el comunicado dice que lo integran nueve hombres y siete mujeres. Se trata de “algunos de los principales científicos del mundo, profesionales de los datos y la inteligencia artificial, y expertos en seguridad aeroespacial”, según la agencia. El jefe del staff es David Spergel, presidente de la Fundación Simons, especializado en la búsqueda de planetas y estrellas cercanas hasta la forma del universo. Spergel dedicó sus investigaciones a medir la edad la edad, la forma y la composición del universo.

Anamaria Berea, la segunda mencionada en el comunicado, es profesora asociada de Ciencia Computacional y de Datos en la Universidad George Mason de Fairfax de la Universidad de Virginia. Luego están Federica Bianco, profesora de la Universidad de Delaware en el Departamento de Física y Astrofísica, la Escuela Biden de Política Pública y Administración y científica principal del Observatorio Urbano Multiurbano; Paula Bontempi, oceanógrafa biológica desde hace más de 25 años y la segunda mujer que dirige la Escuela Superior de Oceanografía de la Universidad de Rhode Island; Reggie Brothers, miembro de AE Industrial Partners, con sede en Boca Ratón, estado de Florida; Jen Buss, directora general del Potomac Institute of Policy Studies de Arlington, ubicado en Virginia; Nadia Drake, periodista científica independiente y colaboradora de National Geographic; Mike Gold, vicepresidente ejecutivo de Espacio Civil y Asuntos Externos de Redwire en Jacksonville, con sede en Florida; David Grinspoon, científico senior en el Instituto de Ciencias Planetarias de Tuscon, estado de Arizona; Scott Kelly, ex astronauta de la NASA, además de piloto y capitán retirado de la Marina estadounidense; Matt Mountain, presidente de la Asociación de Universidades para la Investigación y la Astronomía, conocida como AURA; Warren Randolph, subdirector ejecutivo del departamento de Investigación y Prevención de Accidentes para la Seguridad Aérea de la Administración Federal de Aviación (FAA); Walter Scott, vicepresidente ejecutivo y director de tecnología de Maxar en Westminster, con sede en Colorado; Joshua Semeter, director del Centro de Física Espacial de la Universidad de Boston; Karlin Toner, directora ejecutiva en funciones de la Oficina de Política y Planes de Aviación de la FAA, y Shelley Wright, profesora asociada de física en el Centro de Astrofísica y Estudios Espaciales de la Universidad de California en San Diego.

Comentarios

Registrate gratis y seguí navegando.

¿Ya estás registrado? iniciá sesión aquí.

Pasá de informarte a formar tu opinión.

Suscribite desde US$ 345 / mes

Elegí tu plan

Estás por alcanzar el límite de notas.

Suscribite ahora a

Te quedan 3 notas gratuitas.

Accedé ilimitado desde US$ 345 / mes

Esta es tu última nota gratuita.

Se parte de desde US$ 345 / mes

Alcanzaste el límite de notas gratuitas.

Elegí tu plan y accedé sin límites.

Ver planes

Contenido exclusivo de

Sé parte, pasá de informarte a formar tu opinión.

Si ya sos suscriptor Member, iniciá sesión acá

Cargando...